Sunday, February 4, 2018

POL/SOC/GINT-CARTAS DE LECTORES/Homilía Papa Francisco en Chile (Parque O´Higgins)

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CARTAS DE LECTORES


3 de febrero de 2018


Curar las heridas

En 2016, Francisco exteriorizó ante el periodista Morales Solá su deseo de una Iglesia abierta, comprensiva, que acompañe a las familias heridas. Apelando a ese compromiso le escribí entonces una carta solicitando nos ayudara precisamente a curar las heridas que la dolorosa década del 70 generó en los deudos de las víctimas de la guerrilla. Formalmente le solicité nos concediera una audiencia, a la que asistiría junto a María Cristina Picón, viuda de Viola, quien, el 1° de diciembre de l974, embarazada de cinco meses, vio cómo un comando del ERP asesinaba por la espalda a su marido, el capitán Humberto Viola, a su hija María Cristina, de tan solo tres años, y dejaba gravemente herida a María Fernanda Viola, de cinco. Mi padre, el coronel Argentino del Valle Larrabure, fue secuestrado, torturado y asesinado por el ERP, en pleno gobierno constitucional. Dije en mi carta que no defendíamos al Proceso, porque a nuestros familiares los asesinaron antes de que este comenzara.Tampoco albergamos odio en nuestro corazón. Propiciamos la cultura del encuentro que rescate el sagrado valor de todas las vidas, el que es negado por el falso relato de la memoria, que llama "ajusticiamientos" a los asesinatos asignando subliminalmente a los guerrilleros el derecho de secuestrar, torturar y matar. Creía que en el año de la misericordia y del bicentenario de nuestra dolida patria era fundamental generar gestos que evidenciaran que para el dolor de una madre no hay ideologías. Francisco, al recibir a Hebe de Bonafini, había remarcado que ante un dolor semejante uno debe inclinarse y dejar de lado los agravios. Las víctimas de la guerrilla integran una nueva clase de desaparecidos: los desaparecidos de la memoria pública. Pese a ello - afirmé entonces-, desde muy joven he intentado honrar el mandato que mi padre dio a nuestra familia poco antes de morir: "Aunque suceda lo peor, no deben odiar a nadie y devolver la bofetada poniendo la otra mejilla". Francisco nos ha hablado de las periferias existenciales adonde deben llegar los pastores con olor a oveja para llevar el consuelo y la voz del Evangelio.

Situados en la periferia existencial donde han sido colocados los deudos de las víctimas del terrorismo guerrillero, aguardo aún su respuesta.

Arturo C. Larrabure

alarrabure@gmail.com





Fuente:https://www.lanacion.com.ar/2106255-de-los-lectores-cartas-mails





En su segundo día en Chile, el Papa Francisco preside la Santa Misa en el Parque O'Higgins en Santiago, luego de haber tenido un encuentro con las autoridades.
A continuación el texto completo:
«Al ver a la multitud» (Mt 5,1). En estas primeras palabras del Evangelio que acabamos de escuchar encontramos la actitud con la que Jesús quiere salir a nuestro encuentro, la misma actitud con la que Dios siempre ha sorprendido a su pueblo (cf. Ex 3,7).
La primera actitud de Jesús es ver, mirar el rostro de los suyos. Esos rostros ponen en movimiento el amor visceral de Dios. No fueron ideas o conceptos los que movieron a Jesús… son los rostros, son las personas; es la vida que clama a la Vida que el Padre nos quiere transmitir.
Al ver a la multitud, Jesús encuentra el rostro de la gente que lo seguía y lo más lindo es ver que ellos, a su vez, encuentran en la mirada de Jesús el eco de sus búsquedas y anhelos. De ese encuentro nace este elenco de bienaventuranzas que son el horizonte hacia el cual somos invitados y desafiados a caminar.
Las bienaventuranzas no nacen de una actitud pasiva frente a la realidad, ni tampoco pueden nacer de un espectador que se vuelve un triste autor de estadísticas de lo que  acontece.

No nacen de los profetas de desventuras que se contentan con sembrar desilusión. Tampoco de espejismos que nos prometen la felicidad con un «clic», en un abrir y cerrar de ojos.
Por el contrario, las bienaventuranzas nacen del corazón compasivo de Jesús que se encuentra con el corazón compasivo y necesitado de compasión de hombres y mujeres que quieren y anhelan una vida bendecida; de hombres y mujeres que saben de sufrimiento; que conocen el desconcierto y el dolor que se genera cuando «se te mueve el piso» o «se inundan los sueños» y el trabajo de toda una vida se viene abajo; pero más saben de tesón y de lucha para salir adelante; más saben de reconstrucción y de volver a empezar.
¡Cuánto conoce el corazón chileno de reconstrucciones y de volver a empezar; cuánto conocen ustedes de levantarse después de tantos derrumbes! ¡A ese corazón apela Jesús; para que ese corazón reciba las bienaventuranzas!
Las bienaventuranzas no nacen de actitudes criticonas ni de la «palabrería barata» de aquellos que creen saberlo todo pero no se quieren comprometer con nada ni con nadie, y terminan así bloqueando toda posibilidad de generar procesos de transformación y reconstrucción en nuestras comunidades, en nuestras vidas.
Las bienaventuranzas nacen del corazón misericordioso que no se cansa de esperar. Y experimenta que la esperanza «es el nuevo día, la extirpación de una inmovilidad, el sacudimiento de una postración negativa» (Pablo Neruda, El habitante y su esperanza, 5).
Jesús, al decir bienaventurado al pobre, al que ha llorado, al afligido, al paciente, al que ha perdonado... viene a extirpar la inmovilidad paralizante del que cree que las cosas no pueden cambiar, del que ha dejado de creer en el poder transformador de Dios Padre y en sus hermanos, especialmente en sus hermanos más frágiles, en sus hermanos descartados.
Jesús, al proclamar las bienaventuranzas viene a sacudir esa postración negativa llamada resignación que nos hace creer que se puede vivir mejor si nos escapamos de los problemas, si huimos de los demás; si nos escondemos o encerramos en nuestras comodidades, si nos adormecemos en un consumismo tranquilizante (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 2). Esa resignación que nos lleva a aislarnos de todos, a dividirnos, separarnos; a hacernos los ciegos frente a la vida y al sufrimiento de los otros.
Las bienaventuranzas son ese nuevo día para todos aquellos que siguen apostando al futuro, que siguen soñando, que siguen dejándose tocar e impulsar por el Espíritu de Dios. Qué bien nos hace pensar que Jesús desde el Cerro Renca o Puntilla viene a decirnos: bienaventurados… Sí, bienaventurado vos y vos; a cada uno de nosotros. Bienaventurados ustedes que se dejan contagiar por el Espíritu de Dios y luchan y trabajan por ese nuevo día, por ese nuevo Chile, porque de ustedes será el reino de los cielos. «Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,9).

Y frente a la resignación que como un murmullo grosero socava nuestros lazos vitales y nos divide, Jesús nos dice: bienaventurados los que se comprometen por la reconciliación. Felices aquellos que son capaces de ensuciarse las manos y trabajar para que otros vivan en paz. Felices aquellos que se esfuerzan por no sembrar división. De esta manera, la bienaventuranza nos hace artífices de paz; nos invita a comprometernos para que el espíritu de la reconciliación gane espacio entre nosotros.
¿Quieres dicha? ¿Quieres felicidad? Felices los que trabajan para que otros puedan tener una vida dichosa. ¿Quieres paz?, trabaja por la paz. No puedo dejar de evocar a ese gran pastor que tuvo Santiago cuando en un Te Deum decía: «“Si quieres la paz, trabaja por la justicia”… Y si alguien nos pregunta: “¿qué es la justicia?” o si acaso consiste solamente en “no robar”, le diremos que existe otra justicia: la que exige que cada hombre sea tratado como hombre» (Card. Raúl Silva Henríquez, Homilía en el Te Deum Ecuménico, 18 septiembre 1977).
¡Sembrar la paz a golpe de proximidad, de vecindad! A golpe de salir de casa y mirar rostros, de ir al encuentro de aquel que lo está pasando mal, que no ha sido tratado como persona, como un digno hijo de esta tierra. Esta es la única manera que tenemos de tejer un futuro de paz, de volver a hilar una realidad que se puede deshilachar.
El trabajador de la paz sabe que muchas veces es necesario vencer grandes o sutiles mezquindades y ambiciones, que nacen de pretender crecer y «darse un nombre», de tener prestigio a costa de otros. El trabajador de la paz sabe que no alcanza con decir: no le hago mal a nadie, ya que como decía san Alberto Hurtado: «Está muy bien no hacer el mal, pero está muy mal no hacer el bien» (Meditación radial, abril 1944).
Construir la paz es un proceso que nos convoca y estimula nuestra creatividad para gestar relaciones capaces de ver en mi vecino no a un extraño, a un desconocido, sino a un hijo de esta tierra.

Encomendémonos a la Virgen Inmaculada que desde el Cerro San Cristóbal cuida y acompaña esta ciudad. Que ella nos ayude a vivir y a desear el espíritu de las bienaventuranzas; para que en todos los rincones de esta ciudad se escuche como un susurro: «Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,9).


Fuente:https://www.aciprensa.com/noticias/0859-1612018-eduardo-berdejo-homilia-del-papa-francisco-en-la-misa-en-santiago-de-chile-55219

POL/GINT-La tentadora doctrina del mal menor por Martín Rodríguez Yebra

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      La tentadora doctrina del mal menor

Martín Rodríguez Yebra

4 de febrero de 2018

A Mauricio Macri se le agotó el tiempo confortable de las culpas ajenas. Ante el espejo de su propia responsabilidad, un gobierno fortalecido en las elecciones y sin rivales en condiciones de discutirle el poder, se descubre en una crisis de identidad a la que no termina de encontrarle salida.

Los resultados de la gestión económica son insuficientes, medidos incluso según las expectativas autoimpuestas, y una cadena de errores poco justificables cuestiona la esperanza de una verdadera transformación moral después de la degradación institucional del kirchnerismo. El caso Triaca colocó a Macri ante la disyuntiva entre ser y parecer. Una larga reflexión concluyó con la opción por lo segundo. La purga de familiares de ministros con cargos jerárquicos en el Estado buscó ofrecer una señal de ejemplaridad, aunque con el costo añadido de exponer la no tan conocida superpoblación de hermanos, esposos, padres, hijos y cuñados del establishment oficialista que viven a costa de salarios públicos.

Al ministro de Trabajo -triunfal en su política de generación de empleo en el círculo familiar- se lo exoneró con el argumento de que cometió un error sin malicia (nombrar a una empleada doméstica en un gremio intervenido). El reflejo del Gobierno es recurrir a la comparación favorable. Cuánto más graves eran los actos reprobables de la era anterior, cuando el vicepresidente se quedaba con la fábrica de hacer billetes o la Presidenta creaba un emporio hotelero para atender a contratistas del Estado.

Instalarse en el fastidio con quienes exigen "conductas danesas" implica olvidar las raíces del poder actual. El apelativo ético no solo impulsó el triunfo electoral de Cambiemos; es todavía el alimento de la paciencia que ejercita gran parte de sus seguidores mientras espera el despertar económico tantas veces prometido. Hay un público que no se conforma con un kirchnerismo atenuado y de buenos modales. O que, en tal caso, estaría dispuesto a escuchar ofertas de los sectores del peronismo en condiciones de articular ilusiones de ese calibre. Pero resulta tentador aferrarse a la doctrina del mal menor. El escenario político argentino es bien generoso en ese aspecto. Hugo Moyano acaba de ganar el casting para convertirse en el próximo enemigo útil del Gobierno. Lejos de los tiempos en que se lo consideraba un aliado táctico -abrazos y elogios incluidos-, la mira oficialista se posó sobre el líder camionero. Las investigaciones en curso, con aliento estatal, pueden exponer al fin las siempre sospechadas operaciones financieras irregulares con la empresa OCA, la red de negocios del gremio con sociedades familiares y los supuestos vínculos con barrabravas.

Resta saber si la batalla va en serio o si es un chisporroteo temporal para aligerar la discusión de las paritarias y recuperar prestigio por la vía de la comparación. En todo caso es otra jugada que muestra a Macri en tierra desconocida. Un lugar donde se esconde el peligro de gobernar a la defensiva: frustrar a los propios y hacer rabiar a los ajenos.










Fuente:www.lanacion.com.ar

POL/GINT-El doble filo de los propósitos de Macri por Pablo Sirvén

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    El doble filo de los propósitos de Macri

Pablo Sirvén


LA NACION


4 de febrero de 2018


Al Presidente le toca cargar con la mochila más pesada, no solo por conducir los destinos del país, sino porque al mismo tiempo es el principal comunicador de su gobierno.

Lo demostró, nuevamente, en la semana que pasó con dos acciones ostensibles bien distintas, que buscan revertir ciertas distorsiones sociales: primero puso en marcha un plan de austeridad en la política, luego de años de impúdicos despilfarros y, por otro lado, recibió al policía procesado que mató a uno de los ladrones que asaltó e hirió gravemente a un turista en La Boca, como gesto contundente de respaldo al accionar de las fuerzas de seguridad, que estuvieron sumidas en un limbo durante la era kirchnerista.

El detonante de la primera acción presidencial mencionada se origina, paradójicamente, en el marco de una sucesión de hechos nada ejemplares producidos en torno del ministro de Trabajo, Jorge Triaca (audios con exabruptos a una empleada y su consecuente conflictivo despido, nombramientos discrecionales en el intervenido Sindicato de Obreros Marítimos Unidos y una cantidad de parientes directos en puestos claves del Estado).

El anuncio presidencial de reducir en un 25% el gasto en cargos políticos jerárquicos y disponer que los familiares de funcionarios que trabajan en la administración pública abandonen sus puestos antes de fin de mes produjo las primeras renuncias y apuró la resolución de un hecho colateral, pero al que también se le había puesto la lupa (el bono de $500.000 que Luis Miguel Etchevehere recibió como gratificación extraordinaria al retirarse de la presidencia de la Sociedad Rural para asumir como ministro de Agroindustria, y que acaba de devolver).

La bandera plantada por el jefe del Estado tiene un efecto más simbólico que concreto, pero si se persiste en el intento, el ejemplo puede -debe- cundir en los otros dos poderes del Estado, también demasiado acostumbrados a gastar fortunas en sueldos, viáticos, asesores y una infinita cantidad de ítems más. De paso, servirá para simplificar procesos y desburocratizar estructuras demasiado pesadas. Y tiene el nada despreciable efecto psicológico sobre la población de que así los esfuerzos se reparten un poco mejor y que ya no está tan sola en sus sacrificios de pagar tarifas en constante reajuste a tono con los países de la región e, incluso, con las del interior argentino, ya que el kirchnerismo había montado una eficaz escenografía de economía muy subsidiada, pero solo para la gran vidriera mediática nacional (Capital Federal y conurbano).

De todos modos, la saludable consigna de ser más austeros no despeja por el momento dos interrogantes. El más serio, por cierto, es si este esfuerzo será suficiente y rendirá sus frutos o solo funciona como un intento de compensación para mantener a Triaca en el gabinete. Siguiente duda: cierta sobreactuación de la austeridad, ¿no actuará en algunos casos como un impedimento discriminatorio e injusto hacia aquellos parientes de funcionarios que no llegan por acomodo, sino porque por sus profesiones y conocimientos pueden resultar realmente valiosos para cubrir determinados puestos? Algo de eso planteó el ministro de Cultura, Pablo Avelluto.

Con respecto al apoyo de Mauricio Macri al policía Luis Chocobar se acentúa en el máximo nivel institucional la línea ya abierta por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, al respaldar con vehemencia a la Gendarmería y a la Prefectura en ocasión de las desgraciadas muertes violentas de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, respectivamente.

Esta segunda intervención presidencial reviste todavía mayores complejidades que la cruzada por la austeridad. En un país tan presidencialista como el nuestro la voz fuerte del primer mandatario busca, en este caso, despabilar a la Justicia para que los delincuentes no tengan más derechos que los efectivos de seguridad y para que se ponga fin al flagelo de la "puerta giratoria" (que pone otra vez en la calle a sujetos que vuelven a delinquir). Hay dos contraindicaciones inquietantes en el saludo a Chocobar: que se interprete que un poder (el Ejecutivo) está presionando a otro (el Judicial) y que los uniformados entiendan los gestos oficiales tan coordinados y efusivos (en la misma dirección que Macri se expresaron Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich y Cristian Ritondo) como que tienen piedra libre para combatir al hampa de cualquier manera. Y no debe ser así. Por lo tanto, es necesario esclarecer si Chocobar tiró a matar o solo para reducir al delincuente que no acató su voz de alto, algo que no termina de aclarar el video que trascendió. Tampoco conviene envalentonar con extremadas lisonjas a quienes participan en operativos, por lo menos hasta que no se reentrene a las fuerzas debidamente, y no se cuente con protocolos más específicos de cómo proceder en casos extremos.

De nada sirve que el péndulo se mueva del extremo garantista al extremo del gatillo fácil. Por su investidura, Macri debe elevarse por encima de sus intuiciones y prejuicios personales para evitar reaccionar a lo Eduardo Feinmann. De un presidente, además de no propiciar involuntarios equívocos ni caer en actitudes demagógicas para la propia tribuna, se espera algo más.














Fuente:www.lanacion.com.ar

POL/RELINT/GINT-El desafío de la OCDE ante la tradición populista por Jorge Liotti

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        El desafío de la OCDE ante la tradición populista

Jorge Liotti

LA NACION

4 de febrero de 2018

Cuando cayó el Muro de Berlín y posteriormente se disolvió la Unión Soviética, los países de Europa central que habían estado dentro de la órbita comunista iniciaron un inmediato viraje hacia Occidente. Querían aventar cualquier riesgo de volver a quedar bajo el dominio de Moscú e igualar el elevado estándar económico de sus vecinos. "El regreso a Europa" fue el lema con el que buscaron reinsertarse en un esquema del cual los habían separado 70 años de comunismo. Ese retorno a la raíz común implicaba también la adopción de un abanico de normas y valores que habían ido madurando en el período de posguerra y que estaban representados en un conjunto de organismos como la OTAN, el Consejo de Europa y, especialmente, la Unión Europea (UE).

Polonia, Hungría y la todavía existente Checoslovaquia lideraron el proceso con un enorme apoyo popular. La UE, temerosa de un ingreso masivo que alterara el equilibrio de los entonces 15 miembros, elaboró por primera vez un set de condiciones, conocido como los "criterios de Copenhague". Los aspirantes cumplieron durante una década los requisitos para ingresar, haciendo profundas reformas con enormes costos sociales para transformarse en democracias asentadas, con un sistema de libre mercado y un irrestricto respeto a los derechos humanos. Esa tutela institucionalista que les brindó la UE fue una guía durante los primeros años para evitar los riesgos de nuevos autoritarismos o de caóticos desgarramientos internos. También sirvió para promover un conjunto de líderes identificados con la construcción comunitaria y rechazar a los populistas. El caso emblemático fue el del arquitecto de la escisión de Eslovaquia, Vladimir Meciar, quien pasó en poco tiempo de ser el padre de la patria a perder las elecciones en su país por mantener un discurso nacionalista antieuropeo.

La Argentina nunca participó de un proceso similar y deambuló por décadas con su escasa tradición de cumplimiento normativo y sus dificultades para encarar objetivos consensuados de largo plazo. Aquí no prosperaron doctrinas como el neofuncionalismo, desarrollada por el académico Ernst Haas, que sirvió de base intelectual para la UE y que concibe la integración como un desarrollo de aprendizaje gradual a través de la interacción entre actores políticos y económicos de distintos países. Si bien América es un continente plagado de organismos y siglas (OEA, Aladi, ALBA, Unasur, Mercosur, Pacto Andino, Alianza del Pacífico, etc.), su textura institucional siempre fue tenue. Ningún país latinoamericano ha estado en condiciones de liderar un proceso de convergencia real, y Estados Unidos jamás se involucró virtuosamente en procesos que lo comprometieran con una construcción cooperativa, más allá de sus intereses. Lo más parecido que experimentó la Argentina tuvo la vivencia de lo traumático, cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI) monitoreaba las cuentas económicas, pidiendo ajustes imposibles y contribuyendo a desequilibrar un país de por sí con tendencia a los desbalances.

Ante este contexto, la decisión del gobierno de Mauricio Macri de postularse como miembro pleno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) podría constituir un proceso novedoso. El organismo nuclea a 35 países que representan el 60% del PBI mundial y el 75% de la inversión extranjera directa, pero que además comparten una serie de normas y valores básicos en torno de los mismos tres pilares de la UE: democracias consolidadas, libre mercado y respeto a los derechos humanos y las minorías. No es solo un club de países ricos, sino también una membresía de buenos comportamientos, ya que abarca desde temas económicos hasta cuestiones vinculadas con gobernabilidad, justicia, educación, medio ambiente, salud, empleo y asistencia social.

La Argentina tiene con la OCDE una relación que data de 1982, pero en junio de 2016 se tomó la decisión de promover una postulación formal como miembro pleno. Desde entonces, y pese a que su candidatura aún no fue aceptada, ha venido trabajando en una vasta agenda para acomodar normativas a los estándares requeridos. La normalización de las estadísticas fue la primera señal clara de las aspiraciones del Gobierno. Pero también detrás de varios proyectos de ley estuvo la voluntad de homologar normativas con ese organismo, como la sanción del régimen penal empresario, la ley de mercado de capitales, las iniciativas de gobierno abierto e incluso el polémico megadecreto que recientemente modificó 170 reglamentaciones de un plumazo. En 18 meses la Argentina recibió 25 misiones de monitoreo de la OCDE y elaboró un amplio estudio multidimensional.

Hay un equipo interministerial conformado por altos funcionarios de cada área con el objetivo de ajustar estándares correspondientes a 15 comités técnicos (la Argentina ya integra 8) y un funcionario a cargo del proceso, Marcelo Scaglione, que transita el Congreso, los tribunales, el empresariado, los gremios y las ONG predicando los beneficios de la membresía y promoviendo consensos. Participar de la gobernanza global y mejorar el intercambio con los países miembros son los máximos atractivos.

La Argentina tiene algunos puntos a favor para ser aceptada: después de muchos esfuerzos cuenta con el apoyo de los 35 integrantes de la OCDE; resolvió trabajar en los estándares aún antes de ser aceptada, y este año ejerce la presidencia del G-20, una invalorable herramienta de maniobra porque la expectativa del Gobierno está puesta en que en la reunión interministerial de junio en París se resuelva cuántos países, y cuáles, serán aceptados como nuevos aspirantes. De eso habló hace una semana Macri con Emmanuel Macron, quien conducirá ese encuentro clave. En la comitiva argentina esperan que el revés por el acuerdo Mercosur-UE sea compensado con una gestión de buenos oficios del presidente francés. Entre los aspirantes están también Brasil (tiene la ventaja de ser parte de los Brics, que conservan una alianza estratégica con la OCDE) y Perú, por América Latina; Rumania, Bulgaria y Croacia se postulan por Europa. La partida no es sencilla.

Para la Argentina la aceptación sería un impulso clave en su imperfecto camino para la adopción de normas estables. No solo porque el recorrido de la incorporación es largo y difícil (podría demandar entre tres y seis años tras la admisión), sino porque impulsaría una progresiva adaptación cultural a valores globales, frente a la poderosa tradición populista del país. No alcanza con acceder a la OCDE, después hay que ser consecuente. Polonia es un caso testigo. Hizo todos los deberes e ingresó a la UE y a la OCDE. Sin embargo, en los últimos años su gobierno tomó matices nacionalistas y autoritarios, y quedó en observación en ambos organismos. Lo mismo le pasó a Hungría. Los alumnos ejemplares del poscomunismo ahora exhiben las dificultades para consolidar los valores que abrazaron dos décadas atrás y demuestran un conflicto entre su raíz nacionalista y el institucionalismo adoptado.

La Argentina también parece vivir una tensión similar. Por un lado, busca una "inserción inteligente al mundo" y participar de los principales foros internacionales, mientras brega por transformar un populismo profundamente arraigado en la cultura social. Habrá que ver si el desafío del ingreso a la OCDE no le llegó al país demasiado tarde.






Fuente:www.lanacion.com.ar

POL/SOC/GINT-Las razones de la pelea de fondo entre Macri y Moyano por Joaquín Morales Solá

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   Las razones de la pelea de fondo entre Macri y Moyano

Joaquín Morales Solá

LA NACION

4 de febrero de 2018


Las cosas serían mucho más fáciles si la pelea de Mauricio Macri con el moyanismo fuera solo por la marcha sindical del 22 de febrero o para resaltar el contraste con un líder sindical desprestigiado. En el país de los piquetes y las manifestaciones, ¿qué daño nuevo le podrían hacer algunos sindicatos a un gobierno que otra vez quedaría como víctima? Por lo demás, Hugo Moyano ya era impopular cuando Macri lo invitaba a almorzar milanesas en la casona presidencial de Olivos.

El enfrentamiento con el clan Moyano tiene dos tramas. Una es la judicial; ahí el líder de los camioneros cree que Macri puede hacer todo para frenar su calvario y Macri no quiere -ni puede- hacer nada. La otra se refiere a la influencia sindical en la conformación de un país distinto del que los argentinos conocieron en los últimos 70 años.

El país actual está cerrado al exterior. Tiene su economía controlada por las corporaciones de gremios y de empresarios. El Estado cobra impuestos de dimensiones suecas para prestar servicios pobremente latinoamericanos. Macri comenzó a bajar algunos gravámenes, pero nada cambió demasiado todavía. Es un país mediocre y caro.

Gran parte de los 10.000 millones de dólares que se fueron el año pasado en los viajes que los argentinos realizaron al exterior se gastaron en la compra de ropa o de productos electrónicos que aquí cuestan el doble o el triple.

La probable solución impositiva para OCA, la obsesión (¿patrimonial?) de Hugo Moyano, llegó justo cuando las cosas se le agravaron en la Justicia. La AFIP asegura que no existe ni existió una solución política para OCA; fue simplemente la consecuencia de que un juez de Lomas de Zamora aceptó la apertura del concurso de acreedores de la empresa de correos. Esa decisión le permite entrar en un plan de pagos de la AFIP sin quitas de capital ni de intereses. En la misma situación están otras empresas, como la láctea Sancor. El problema de esas compañías es que podrán resolver ahora el conflicto con la AFIP, pero no tienen solución en el mediano plazo.

Un presunto interlocutor de Moyano le anticipó a Macri que el sindicato camionero podría discutir cláusulas de productividad si el Presidente hiciera que los jueces se olvidaran de Moyano. Solución imposible. La dirigencia sindical es vieja no solo en su discurso, sino también por su falta de percepción de los progresos tecnológicos. Cree que todavía se puede trasegar dinero por los bancos sin que nadie lo note.

La Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), que es la que les lleva la información a los jueces sobre el clan Moyano, sabe en tiempo real quién mueve dinero y cuánto dinero mueve. ¿Puede Macri callar a la UIF? ¿Podría hacerlo sin exponerse a que el propio Moyano lo haga trascender luego? ¿Podría hacer alguna gestión ante los jueces? Y si la hiciera, ¿cuánto tiempo pasaría antes de que la gestión tomara estado público? Moyano (u OCA, quién lo sabe) encontró una salida de última hora en la AFIP. Pero Moyano no ha salido de la ratonera donde lo metió la Justicia; ahí lo están investigando actualmente por lavado de dinero y por sospechosas transferencias de muchísimo dinero entre el sindicato de camioneros, el club Independiente y OCA. En un reciente allanamiento a los barrabravas de Independiente se encontraron carnets del sindicato de camioneros y de su obra social.

Moyano se quedó solo en la CGT. No solo faltaron los grandes gremios a la reunión para proyectar la marcha del 22; tampoco fue casi ningún secretario general de los sindicatos que dicen estar cerca suyo. Las únicas excepciones fueron Víctor Santa María, que tiene su propio Gólgota en la Justicia, y Amadeo Genta, no se sabe por qué.

Hace pocos días, el representante de los gremios grandes en el triunvirato de la CGT, Héctor Daer, mostró una posición totalmente distinta a la de Moyano: "Debemos hablar con el Gobierno para defender a los trabajadores", dijo. Moyano ya había roto con Macri.

Moyano se rodea de algunos sindicatos solo para disimular que su convocatoria del 22 no es una cuestión familiar. Con lo que tiene le sobra: solo el sindicato de camioneros puede parar el país en 48 horas. Basta imaginar que esos choferes no abastecerán a los supermercados, a las estaciones proveedoras de nafta y a los cajeros de los bancos. Moyano amenazó ya con un paro camionero de 20 días si fuera preso. Podría declarar la huelga, pero ¿podría sostenerla durante tanto tiempo? Después de todo, también las familias de los camioneros sentirían los efectos de la escasez.

La encerrona judicial lo dejó a Moyano al lado de Hugo Yasky y de Roberto Baradel, dos sindicalistas de vieja devoción al kirchnerismo. Es la prueba de la desesperación de Moyano: ni él quiso nunca a Cristina Kirchner ni Cristina lo quiso a él. A Cristina no le gustaba el enorme poder sindical que tiene Moyano, y que su marido contribuyó a agrandar aún más.

Moyano dijo una vez que el modelo económico que a él le gusta es el de José Gelbard durante la tercera presidencia de Juan Domingo Perón. No hay nada más viejo y más fracasado que el modelo Gelbard. Antes y después, hubo gobiernos militares, radicales y peronistas, pero la Argentina sigue siendo uno de los países más cerrados del hemisferio occidental. El cristinismo fue solo el frenesí de ese modelo. Algunos empresarios están cómodos con los gremialistas que hay porque son previsibles para ellos y porque los ayudan a cerrar las puertas de la Aduana. La habitual amenaza que esgrimen algunos empresarios consiste en decir que cierta apertura de la economía los obligará a despedir a miles de trabajadores.

Así, la falta de competencia les permite vender productos malos y caros. Un diplomático extranjero decía hace pocos días que lo sorprendió en Buenos Aires la mala calidad de las cosas que se venden y su elevado precio. Hace más de un mes, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, se reunió con algunos empresarios que se mostraron preocupados por la firma del tratado de libre comercio con la Unión Europea. Peña debió aclararles que después de la firma tendrán un plazo de diez años para acomodar sus empresas y así poder afrontar la competencia inevitable. Es imposible en el mundo de hoy proyectar un país grande sin contemplar la integración con otros países o bien con otros bloques de países. La apertura no significa, desde ya, que se deje de proteger a los sectores estratégicos de la economía, como sucede en todas partes del mundo.

Uno de los problemas cruciales para la apertura es el costo argentino. Y Moyano es clave en esa cuestión. Su sindicato está lleno de privilegios que consiguió luego de bloquear empresas con sus camiones. Un trabajador camionero tiene, por ejemplo, un uno por ciento más de salario por año de antigüedad, además de todos los otros aumentos. Un empleado con 20 años de antigüedad tiene un 20 por ciento más de sueldo, y no importa si es bueno o malo. Los camiones que hacen traslados urbanos requieren de tres personas en el camión, no de dos como es habitual. Otros gremios, como el de los bancarios, tienen también inexplicables cláusulas de privilegios, sobre todo para el sindicato. Desde diciembre de 2015, Macri quiere discutir estas cosas con Moyano, pero Moyano no quiere hablar de eso. El Presidente le propuso hablar de cláusulas de productividad que no le sacarían dinero al trabajador, pero lo obligarían a una mayor eficiencia. Acuerdos así se han firmado ya con algunos petroleros y con la industria automotriz. Moyano sigue diciendo que no; él sabe que su aceptación significaría la aceptación de casi todos los gremios.

Sería injusto culpar solo a Moyano del costo argentino. La cartelización de precios de muchos productos es culpa de algunos empresarios, que podrán seguir haciendo eso mientras la economía no compita con el exterior. Esos empresarios se esconden en muchos casos detrás de los sindicalistas que cultivan el nacionalismo económico e influyen para mantener cerrada la economía. El Estado también tiene su parte de culpa. El nivel de la presión impositiva es insoportable y sirve de excusa para los precios altos.

Esa economía antigua y mezquina es la que tiene al 40 por ciento de los trabajadores en situación informal; es decir, en negro. ¿Algún dirigente sindical levantó la voz alguna vez por los trabajadores que carecen de aportes jubilatorios, de obras sociales y hasta de salarios aprobados por paritarias? Ninguno, nunca.

Esa es la mejor prueba de que a las corporaciones (y, a veces, también al Estado) solo les interesa preservar la grisura de un país mediocre.










Fuente:www.lanacion.com.ar

TRAD/LANG/TECH/AI/GINT-¿Cuáles son los traductores que compiten con Google Translate y cómo funcionan?

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¿Cuáles son los traductores que compiten con Google Translate y cómo funcionan?




Google Translate es capaz de traducir más de 100 idiomas... pero en el mundo se hablan muchos más


4 de febrero de 2018


Google Translate es el rey de los traductores.

La compañía con sede en Mountain View, California, EE.UU., lanzó su servicio de traducciones automáticas en 2006 con las opciones de inglés, árabe, chino y ruso.

Hoy, es capaz de traducir más de un centenar idiomas y lo usan unos 500 millones de personas en el mundo, sobre todo en Brasil, según sus estadísticas más recientes.

"Nuestro objetivo fue derribar la barrera idiomática y hacer que el mundo fuera más accesible", aseguró Barak Turovsky, jefe de producto de Google Translate.







El sistema de Google no es perfecto, pero es el más usado en todo el mundo.


"Ofrecemos 103 lenguas que cubren el 99 % de la población en Internet ".

Cada día, la popular herramienta de Google traduce unos 100.000 millones de palabras.

Pero su sistema no es perfecto. A menudo comete errores.

Y cada vez son más las empresas y científicos que están inventando sistemas para hacerle la competencia.


Traductores de bolsillo y aplicaciones




El traductor personal de Travis está pensado para comunicaciones cara a cara, dice el director de la compañía

Travis es una de ellas.

Su traductor universal "habla" 80 idiomas... y es capaz de traducir a todos al mismo tiempo.

Su punto fuerte, asegura el director ejecutivo de Travis The Translator, Brend Kouwenhoven.

"Diseñamos Travis para conversaciones naturales cara a cara, para usarlo sin mirarlo y sin necesidad de mantenerlo pegado a la boca", le cuenta a BBC Mundo.

Kouwenhoven dice que basta con "hacer un simple clic y hablar" para que Travis exprese lo que dijiste en otro idioma.

Este año, la empresa presentó su "traductor personal" en el CES 2018 , la mayor feria de electrónica de consumo, que se celebró en Las Vegas, EEUU, del 9 al 12 de enero.

El producto salió adelante gracias a una campaña de financiación colectiva en el sitio web Indiegogo.






El sistema utiliza inteligencia artificial que le permite pasar de voz a texto y de texto a texto a través de un software.

De hecho, puede traducir hasta 120 idiomas usando 16 motores de traducción, "aunque no todos ellos están disponibles en voz, por eso decimos que tenemos 80", aclara el director ejecutivo de la compañía.

"También estamos trabajando en añadir nuevos idiomas", afirma Kouwenhoven.

La compañía ha vendido más de 80.000 dispositivos en todo el mundo y está desarrollando un nuevo producto que espera presentar el próximo mes en el Mobile World Congress de Barcelona, España.

Otro traductor simultáneo que está causando sensación es Pilot, un auricular capaz de traducir al momento varios idiomas que fue creado por la empresa Waverly Labs y diseñado por un equipo francés y mexicano.





Otras aplicaciones, como iTranslate, ofrecen traducciones automáticas en el celular


Pero ¿qué hace a este tipo de traductores "de bolsillo" diferentes de la aplicación de Goolge Translate, que también puedes usar en el celular?

Kouwenhoven encuentra tres diferencias principales.

"Esas apps que funcionan en el smartphone están bien si hablas con un familiar. Pero cuando viajas, la gente no suele dejarle su teléfono a un desconocido, sobre todo por toda la información personal que contiene", apunta.

Además, el director de Travis dice que la calidad y el enfoque varían: "Google Translate es genial y por eso lo hemos incluido entre nuestros motores de traducción, pero otros motores ofrecen una calidad más alta y nuestro software elige cuál es el mejor para cada traducción. Nosotros ofrecemos más idiomas".

"Además, si estás en China no tienes opción de usar Google", añade.

Kouwenhoven dice que las aplicaciones de traducción simultánea que la gente se suele descargar - iTrasnlate, WordLens ( adquirida por Google) y SayHi son algunas de las más populares- no se utilizan tanto "en situaciones reales", entre otros motivos, porque a veces el ruido de fondo resulta molesto o porque los problemas de batería e interfaz dificultan su uso.

"Aprendizaje profundo"





El trabajo de Gorka Labaka, Eneko Aguirre y Mikel Artetxe supone un gran avance para las traducciones con inteligencia artificial

Pero el mundo de los traductores automáticos apenas está empezando a ser explotado a gran escala.

Y la tecnología que se usa no siempre funciona correctamente.

Los investigadores de la Facultad de Informática de la Universidad del País Vasco (UPV) Mikel Artetxe, Eneko Agirre y Gorka Labakaacaban de hacer grandes avances en este campo.

Su trabajo fue publicado recientemente por la revista especilizada Science y supone un gran avance para las traducciones con inteligencia artificial (y no en base a diccionarios o traducciones hechas previamente, que suelen usar los traductores automáticos).

Este equipo de investigadores no ha desarrollado un traductor como tal, pero esperan que los avances tecnológicos que han logrado permitan entrenar sistemas de traducción más eficientes.

"La traducción automática funciona mediante reglas establecidas por humanos. Frases traducidas anteriormente que el ordenador usa como patrones para hacer traducciones. Pero nosotros nos basamos en traducir el texto de manera independiente", le cuenta Artetxe a BBC Mundo.

Gorka Labaka dice que su sistema utiliza el deep learning, que en español se conoce también como "aprendizaje profundo".

"Las reglas han ido cambiando. Antes se usaban traducciones hechas usando estadísticas. Nuestros sistema se parece al de Google... pero con entrenamientos. Hay menos restricciones y menos parte humana", explica.





Todavía hay mucho que traducir: en todo el mundo se hablan entre 6000 y 7000 idiomas


Gorka dice que en idiomas como el alemán o el ruso no existen tantas traducciones hechas y que su método permite abarcar idiomas que Google no es capaz.

"Es algo muy nuevo. Hasta ahora no existía nada parecido", apunta Mikel. "Pero todavía está en sus inicios".

Ambos investigadores dicen que es fundamental revisar las traducciones hechas para enseñar a las máquinas, pues muchas veces hay sesgos machistas y errores que se necesitan subsanar.

Es lo que se conoce como "limpiar el corpus".

Pero, más allá de detectar fallos, ¿qué aplicaciones puede tener su trabajo?

"El mayor beneficio sería tener traducciones entre más idiomas que hoy día no se pueden conseguir y entender cosas que ahora no somos capaces de entender", explica Gorka.

"También hacer traducciones específicas y que se hagan más rápidamente. En el mundo se hablan entre 6.000 y 7.000 idiomas. Todavía faltan muchos por traducir".








Fuente:http://www.lanacion.com.ar/2106145-cuales-son-los-traductores-que-compiten-con-google-translate-y-como-funcionan






















































Saturday, February 3, 2018

OP/POL/GINT-Vuelvo con los puños llenos de verdades por Carlos M. Reymundo Roberts

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    Vuelvo con los puños llenos de verdades


Carlos M. Reymundo Roberts

LA NACION


3 de febrero de 2018


Llego de las vacaciones con un pedido muy serio, dirigido al Gobierno y a la oposición: estoy muy agradecido con todo el material que me han dado, cosa de que no vuelva con las manos vacías, pero ya está bien, ya tengo disparates para escribir diez columnas. Les pido que guarden algo para las próximas semanas, que no agoten su capacidad de hacer papelones. En este rubro, el Gobierno lleva la delantera. El problema es que los ministros de Macri no saben cometer errores. Retroceden. Jorgito Triaca la pifió feo con el episodio de la empleada, pero al final pidió perdón. Y Luismi Etchevehere terminó devolviendo el polémico bono que le había pagado la Sociedad Rural. Me cuesta imaginarme a Aníbal Fernández disculpándose y a De Vido devolviendo guita. Quizás es por falta de imaginación.

El país de comienzos de febrero es el mismo de fines de diciembre, solo que más caro. Subieron o están por subir las naftas, la luz, el gas, prepagas, impuestos, trenes, colectivos, peajes, el calor y los nervios. Todos aumentos justificados, por supuesto. En la última reunión de Gabinete, Macri se enojó y pegó un grito: "¡Que alguien me explique por qué ayer no subió nada!". Está claro que este gobierno va a derrotar la inflación, pero espero que sea antes de que el país caiga derrotado.

Por eso estamos en pleno éxodo veraniego. No es el éxodo venezolano, en el que la gente huye en busca de un poco de pan. Acá el dólar está tan bajo y los precios tan altos que afuera hacemos desastres porque todo nos parece barato. A Punta del Este irán esta temporada unos 460.000 argentinos, la cifra más alta de la historia. Probablemente hay otro factor que explique este aluvión: yo creo que se están yendo para allá todos los familiares de ministros que fueron echados del Gobierno.

El affaire más interesante del verano es, sin dudas, la guerra Macri-Moyano. Es una guerra entre dos pesos pesados, dos empresarios poderosos, entre viejos conocidos, entre personas que supieron entenderse muy bien, también en los negocios. Me animo a pronosticar que va a ganar Macri por goleada. El esquema de corrupción de Moyano es tan grande y grotesco, tan burdamente evidente, que hasta los Kirchner, Cristóbal López y Lázaro Báez parecen, en comparación, cuidadosos y prolijos. El gremio de Camioneros, las empresas proveedoras del gremio e Independiente, todas cajas millonarias, conforman parte del imperio empresarial de Hugo, su mujer y sus hijos, con un nivel de retroalimentación y sinergia que debería ser estudiado en las escuelas de negocios. Todo ese esquema está saliendo a la luz, y básicamente lo que se ve es que la familia recauda en las tres cajas, que las líneas se cruzan, que el contratista se contrata a sí mismo y que camioneros y barrabravas sirven para apretar, presionar, amenazar y extorsionar a personas, empresas y gobiernos. Insisto: hay que sospechar de la seriedad de un MBA que no analice "el caso Moyano" como modelo de business diversificado y al mismo tiempo convergente, con índices de rentabilidad que no tienen parangón en ninguna industria. Hace años le pregunté a un alto dirigente de Camioneros, amigo de Hugo, dónde vivía su jefe. "Tiene unos diez departamentos -me contestó-. No sé en cuál está viviendo ahora".

Tampoco le iba mal, como ahorrista, a su colega Marcelo Balcedo, jefe del Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación (Soeme), detenido en Uruguay en una causa por lavado de dinero y vaciamiento del sindicato. Le encontraron un arsenal de armas de guerra y una flota de autos y motos de lujo, instrumentos fundamentales en la lucha por el salario docente. En cajas de seguridad de Montevideo y Punta del Este guardaba casi 7 millones de dólares. "Es la mayor incautación de dinero en efectivo en la historia de Uruguay", informó la Justicia de ese país. Precavido, cuando la policía fue a detenerlo en su fastuosa chacra de Maldonado, Balcedo solo tenía plata chica: medio palo verde.

Debo admitir que sabía poco y nada sobre el Soeme, lo cual demuestra que se me escapa información importante no sobre el mundo de los gremios, sino sobre sectores financieros de extraordinario dinamismo. Tengo un hijo profesor: no sé qué espera para afiliarse al sindicato de Balcedo.

Después de este caso y de los del Pata Medina, Caballo Suárez, Humberto Monteros y los Moyano, la verdadera fractura en la CGT es entre los que les descubrieron sus fortunas y tienen a la Justicia encima, y los que por ahora zafaron. Según parece, Moyano y Cristina están cada vez más cerca. No se sabe si es una alianza política o un emprendimiento económico. Una megafusión.

En fin, acá estamos, descansados y peinados para servir a la patria. Algo me dice que este año no me van a faltar insumos. Quizás un adelanto fue lo de Aníbal Fernández, que el otro día creyó que era cierta una columna de humor político. La nota, firmada por Rodrigo Figueroa Reyes en Infobae, contaba que Bill Gates le había dicho a Macri en Davos que no iba a invertir en el país mientras Milagro Sala siguiera detenida. Entusiasmado, Aníbal la retuiteó. Hace años, cuando era jefe de Gabinete, desmintió algo publicado en esta columna. Pero no caigamos en la misma trampa. No nos tomemos a Aníbal en serio.





Fuente:www.lanacion.com.ar

La Argentina, una mamushka, por Graciela Guadalupe

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