Sunday, September 6, 2026

Javi, así no va, por Alejandro Borensztein

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Javi, así no va

La tobillera de Cristina, los insultos de Milei y el tema Malvinas. Todo tiene que ver con todo.

El

06/09/2026

 

Por Alejandro Borensztein

Antes que nada, un aporte al debate sobre cómo controlar el movimiento de Cristina en San José 1111.

Al parecer, la tobillera marca el lugar donde está ubicado el tobillo y, por ende, el resto del cuerpo de la injustamente perseguida.

El dispositivo electrónico garantiza que la secuestrada, tal como la llamó Máximo el miércoles, esté en el edificio. Lo que no se detecta es si está en su departamento, en la terraza o en el departamento de abajo. El tema preocupa porque justamente ese derpa habría sido adquirido por otros malhechores que, como Ella, tuvieron la mala suerte de que los descubrieran.

El gorilaje teme que el departamento de abajo se use para reunirse y conspirar desde allí contra el mejor gobierno de la historia argentina. Es decir, podrían transformar el edificio entero en un nuevo Instituto Patria, en este caso sería el Instituto Correccional Patria. Conociendo a los peronistas, en un minuto te arman otra Puerta de Hierro.

Además, dicen que la idea sería comunicar ambas propiedades con una escalera secreta. O sea, hacer un agujero en la losa, sacar los escombros, entrar materiales, construir una escalera o traer y colocar una metálica. Todo esto sin que nadie se de cuenta. Innecesario porque, si la tobillera no detecta nada, podrían usar la escalera del edificio y se ahorran la obra.

Si de verdad se busca que todo esto no suceda lo mejor sería sacarle la tobillera a Cristina y ponerle una cadena de 5 o 6 metros atada a la cama. Por supuesto, no es lo más civilizado ni lo más cómodo pero al menos te asegurás de que no se vaya a ningún lado. Con 6 metros le da para llegar hasta el baño, la cocina, algo del living y listo.

De última, si quieren permitir que Ella tenga más movimiento, salga al balcón y hable para la liberación, le metés una cadena de 15 o 20 metros. Acá hay que explicar algo muy importante. Veamos.

Cuando los barcos fondean, sueltan el ancla con una cadena. La gente cree que el barco no se mueve porque el ancla se engancha en el fondo pero en realidad lo que sucede es otra cosa.

El barco se mantiene en su lugar por el peso de la cadena, la famosa curva catenaria, o directamente la cadena apoyada en el lecho marino. Por eso, los metros de cadena que se arrojan van de 3 a 6 veces la profundidad. O sea, si hay 10 metros de profundidad tirás al menos 30 metros de cadena. Si aún así, el barco se mueve se dice que el barco “garrea”.

Volviendo al punto, si lo que se pretende es que Cristina no “garree”, hay que darle mucha cadena, por ejemplo 40 metros. Ella lo va a tomar como un gesto de flexibilización en su injusta detención pero en realidad no se va a poder mover de la cama más que para ir al baño porque no hay manera de arrastrar 40 metros de cadena, salvo que suban a ayudarla los de La Cámpora.

Reconozcamos que meter en el departamento 30 tipos de La Cámpora para mover 40 metros de cadena y permitir que Cristina se pueda trasladar al piso de abajo es un poco complicado. Veremos qué hacen.

Esta clase de náutica para jueces, gorilas y perucas, fue gratis.

Dicho esto, vamos a lo realmente importante.

Tal como estaba previsto, el martes arrancó el Campeonato Nacional de Mandriles 2026organizado por la AMA (Asociación Argentina de Mandriles).

Recordemos que compiten los 24 mandriles mejor clasificados del Campeonato Nacional del año pasado en 6 grupos de 4 envaselinados cada uno. En paralelo hay un Torneo Promoción donde participan los demás mandriles del país. Clasifican a octavos de final los 2 primeros de cada grupo y los 4 primeros de Torneo Promoción. Simple.

La fase de grupos dura todo el mes de septiembre y cada mandril suma un punto por cada puteada de Milei.

¿Qué pasó en la primera semana? Un desastre. No se puede confiar en el presidente.

Organizamos un campeonato como la gente, con apuestas, cábalas, periodistas y economistas ansiosos por ser insultados, todos pendientes de él, algunos sin dormir por la emoción y el tipo se manda apenas 20 insultos en toda la semana. Veníamos con 50 insultos por día y se manca justo ahora. Así no va, Javi.

Con el único que Milei se esmeró fue con Paulino Rodríguez. Le dedicó una de esas cataratas poéticas que, cuando pasen los años, todavía se seguirán recordando. En realidad, como viene la mano es muy posible que sea lo que más se recuerde. O peor aún, lo único.

Escribió textualmente el Excelentísimo Señor Presidente de la Nación Argentina, Don

Javier Gerardo Milei: “Aquí la mierda humana mal cagada de Paulino Rodríguez operando con un video falso… ¿se retractará este pedazo de mierda inmunda? Todo en el mismo tweet. Lujo.

Hubo otro insulto muy interesante. Sobre una imagen de Tenembaum y el economista Álvarez Agis, nuestro Príncipe Libertario escribió: “pelotudo atómico”. Hermoso. Si yo hubiera sido Tenembaum, salía corriendo a festejarlo colgado del alambrado pero lamentablemente el insulto resultó ser para el economista. Una decepción para Tenembaum y seguramente para toda su familia que debe soñar con el primer título de Ernesto.

Estas son las posiciones parciales al sábado 5/9 a las 10:00 am:

Grupo A:

Madanes Quintanilla 1 punto, luego Bonelli, Santillán y Plager con 0 puntos.

Grupo B:

Novaresio 2 puntos y Melconian, Tenembaum y la UIA, con 0 puntos.

Grupo C:

Paolo Rocca 1 punto, lo siguen Fernandez Díaz, O’Donnell y Fontevecchia con 0 puntos.

Grupo D:

Todo Clarín, Morales Solá, Manu Jove y Lali Espósito, los cuatro con 0 puntos.

Grupo E:

Todo La Nación 2 puntos, Van der Kooy, Nelson Castro y Alconada Mon 0 puntos.

Grupo F:

Paulino Rodríguez 6 puntos, Carlos Pagni 2 puntos, cierran Mengolini y Di Marco 0 puntos.

En el Torneo Promoción lideran Romina Mangel y el Gato Silvestre con apenas 1 punto cada uno.

Aclaración importante: el cómputo y rastreo de los tweets lo realiza un agente de IA especialmente entrenado, se supone sin errores. En caso de que algún mandril quiera presentar una queja puede hacerlo escribiendo a la siguiente casilla de mail: puteamejavi@gmail.com

Como se ve, semana pobre. Necesitamos que Milei colabore. Ojalá a partir de mañana vuelva a ser esa bestia que todos queremos.

Finalmente, Malvinas.

Durante décadas hubo negociaciones de todo tipo. A principios de los 70 el Reino Unido propuso coadministrar y entregar la soberanía en 50 años. Le dijimos que no. Hoy serían nuestras. En 1979 los ministros Carrington y Ridley propusieron devolvernos la soberanía en el acto a cambio de un leasing a favor de ellos por 100 años compartiendo ambos países la explotación económica. No pasó.

Un par de años después, a Galtieri y sus amigos les pareció mejor ir a la guerra. Desastre. Menem arrancó apoyando a Kadafy y terminó abrazado con Bush padre, enviando tropas a la Guerra del Golfo y ositos peluches a los kelpers.

Luego los Kirchner le mearon en la cabeza a Bush hijo y mandaron a Londres de embajadora a Alicia Castro que se dedicaba a insultar al Primer Ministro en la cara. Cristina se asoció con Chávez, Maduro y acordó con Irán.

Después, Macri jugó al tenis con Obama y al golf con Trump. Luego Alberto dijo que Venezuela era una democracia y le ofreció a Putin que Argentina fuera su puerta de entrada a América Latina. Hoy Milei se abraza a Trump como si fuera su hermano. Hemos desarrollado la política exterior más errática del planeta.

Moraleja: o hacen un acuerdo entre todos los políticos argentinos sobre este tema o las Malvinas será de ellos para siempre.

Como con el Campeonato de Mandriles, así no va.

 Fuente: https://www.clarin.com/opinion/javi-va_0_0   (Editado)

Comentario:

El presente artículo ofrece una disección tan brillante como desquiciada de nuestra realidad política, logrando el prodigio de hermanar la física náutica de las cadenas de anclaje con un torneo de agravios presidenciales en redes sociales.

La propuesta de solucionar la incomodidad de la tobillera electrónica de Cristina mediante una curva catenaria de cuarenta metros —con su respectiva logística de movilización camporista— es de una inventiva satírica monumental que desarma cualquier solemnidad judicial.

Lo notable es cómo esa agudeza no decae al pasar al terreno de la oratoria presidencial, donde la cruda contabilidad de los insultos semanales funciona como un barómetro perfecto de nuestra salud institucional. Que el certamen dependa de la desmesura tuitera del Primer Mandatario expone con gracia filosa la chatura del debate público, reducido a una tabla de posiciones de agravios donde figuras de los medios compiten por el favor de un exabrupto.

Finalmente, el giro hacia la tragedia diplomática de las Malvinas —recorrida como una comedia de errores ideológicos de Galtieri en adelante— cierra el texto con una lucidez aplastante: la política exterior argentina como un desfile de papelones donde todos, sin excepción, han sabido meter la pata con idéntica maestría.
Una joya de cinismo bien entendido.

Clara Moras.


Sunday, August 30, 2026

Más de lo mismo, por Graciela Guadalupe

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Más de lo mismo

“Se merecía descansar” (Del entorno de Sergio Massa sobre su viaje al Caribe)

·         30 de agosto de 2026

Graciela Guadalupe

 

Fue solo un momento, pero estremecedor. Volvió a la mente el recuerdo de la falta de tobilleras electrónicas para presos durante la pandemia. ¿Qué disparó esa evocación? El viaje de Sergio Massa al Caribe con su esposa, Malena Galmarini, en aviones privados tanto de ida como de vuelta. ¿Será que nos quedamos sin aviones de línea?, ¿estamos a las puertas de un cataclismo aeronáutico?

Largue los antidepresivos, querido lector. Suelte los betabloqueantes y deje de temblar. Lo ocurrido con los Massa yendo a celebrar los 30 años de casados con un grupo de amigos del colegio secundario a la isla de Barbados, saliendo desde Montevideo y volviendo por Paraguay en aviones de empresarios también amigos en un fallido “operativo distracción”, es más de lo mismo. Tranquilo. Si Adorni, entonces funcionario, subió a su esposa a un avión oficial para que viajara gratis a Nueva York, ¿por qué la actual senadora bonaerense Malena Galmarini iba a rechazar el regalo de empresarios tan generosos como desinteresados?

“Es que Adorni era funcionario nacional y le cabían las generales de la ley nacional de ética pública”, diferencian los protectores del matrimonio Massa. Claro: sucede que la provincia de Buenos Aires carece de una norma en la materia porque sus legisladores la vienen esquivando como vago a la pala. Por lo demás, ¿hace falta una ley para tener ética?

Y le hago más preguntas para ratificar que nada cambia, que “todo pasa” como decía el antecesor del “nucahúmeda” de Tapia y de su ladero Toviggino. Acaso ¿no se siguen usando aeronaves sanitarias para campañas electorales?, ¿cuántos parientes y amigos de funcionarios hubo, sigue habiendo y habrá en cargos públicos con sueldos portentosos, idoneidad nula y castigo ausente?, ¿no tiene la impresión de que detrás de cada gran hombre ya no hay una gran mujer sino un testaferro indigente?, ¿cuánto falta para que tengan justicia las víctimas de la embajada de Israel, de la AMIA, de las inundaciones de La Plata y del fentanilo mortal?, ¿demorarán los decomisos de la corrupción tanto como para perder todo valor económico?

¿Se acuerda de las sillas de rueda para el PAMI abandonadas en un depósito?, ¿y de los recibimientos oficiales en el aeroparque a las vacunas rusas contra el Covid-19 mientras se bloqueaba la llegada de las de otras procedencias? ¿y del yate Bandido con el ídem en libertad siguiendo con sus negocios? ¿y de los dólares del vestidor bonaerense y de la bodega patagónica?, ¿por qué parte de la política siempre tiene cobertura y los medicamentos más modernos y curativos no?

No se amargue, querido lector, que ya bastante tienen los Massa con el planteo que les debe haber hecho Moria Casán a la vuelta del aniversario de casados en patota. Se fueron de viaje justo cuando se estrenó la serie de “mami Mo”, como llama Sergito a su suegra karateca.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/todo-pasa-nid30082026/(Editado)

Comentario:

Este artículo presenta una mirada crítica e irónica sobre la política argentina y, especialmente, sobre la relación entre poder, privilegios y ética pública. A partir del viaje de Sergio Massa y Malena Galmarini en aviones privados, lo que se cuestiona es la naturalización de ciertos comportamientos por parte de funcionarios y figuras políticas. Más allá de la responsabilidad concreta de los protagonistas, el problema central que plantea el texto es la percepción de que existen distintos criterios para quienes ejercen el poder y para el resto de la sociedad.

Resulta especialmente interesante la pregunta: “¿hace falta una ley para tener ética?”. Las leyes son necesarias para establecer límites y responsabilidades, pero la ética debería existir independientemente de que una conducta esté explícitamente prohibida. Cuando la política se convierte en un espacio donde los favores, los privilegios y los vínculos personales parecen ser habituales, se deteriora la confianza de los ciudadanos en las instituciones.

La ironía en el artículo hace que el texto sea entretenido, pero también evidencia cierto cansancio social frente a escándalos que parecen repetirse sin consecuencias. En definitiva, “más de lo mismo” expresa una preocupación profunda: que la sociedad termine aceptando la falta de transparencia y rendición de cuentas como algo inevitable.


Monday, August 24, 2026

¿Se animará Milei a dar un salto al vacío?, por Joaquín Morales Solá

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¿Se animará Milei a dar un salto al vacío?

 

23 de agosto de 2026

 

Por Joaquín Morales Solá


El Presidente decidió sublevarse contra la realidad. En su penúltimo discurso, ante el influyente Council of the Americas, cargado de palabras soeces ante un auditorio que no está acostumbrado a aplaudir esos modos, desmintió que el consumo se contrajo y que a una numerosa mayoría social le cuesta llegar a fin de mes con sus ingresos actuales. Hace un año esa desconexión con la realidad hubiera sido una excentricidad más en el presidente que nos tocó; ahora está entrando en una zona demasiado riesgosa porque dentro de poco más de un año deberá revalidar su condición de jefe del Estado. Su último aislamiento como inquilino de Olivos fue tan real que hasta ignoró lo que dicen públicamente algunos de sus ministros y de sus legisladores más destacados: la sociedad atraviesa una parte ardua, vacía y desaguada del desierto que significa el fuerte ajuste, que, vale reconocer, la economía necesitaba luego de la larga festichola kirchnerista. En ese mismo discurso se volvió a referir agresivamente, aunque sin nombrarlo, pero de manera inconfundible, al principal empresario argentino, Paolo Rocca, accionista y CEO de la multinacional Techint. Entre el público que lo escuchaba había muchos amigos o conocidos de Rocca; los aplausos al final del discurso fueron tibios y formales, muy distintos de las ovaciones de otros años. El Presidente dijo también que no se había equivocado cuando pronosticó una inflación que comenzaría en cero en agosto, a pesar de que la de julio fue del 2,1 por ciento. Pero él interpretó que el cero correspondía a la inflación mayorista, que fue del 0,8. Contabilidad creativa. Es cierto que la economía creció un 0,8 por ciento en junio con respecto de mayo, porcentaje que adelantó un crecimiento interanual del 2,7 por ciento. Esa evolución de la economía está promovida por la pesca, la minería, el petróleo y el sector agropecuario, franjas productivas donde hay un caudal significativo de inversiones que también debe destacarse. Pero el conflicto consiste en que las bondades de esa producción económica están lejos de los muy poblados centros urbanos y, sobre todo, del populoso y arisco conurbano bonaerense. En la propia capital del país es fácil ver en vastas e importantes calles y avenidas, muy cerca de los barrios elegantes, que existen más negocios cerrados que abiertos. O escuchar a argentinos que se quejan de los salarios insuficientes.

¿Cómo se explica ese crecimiento de la economía que convive con un amplio reclamo social por la escasez? Sucede que ni la pesca ni la minería ni el petróleo ni el campo altamente tecnificado son grandes creadores de mano de obra. La industria nacional y el comercio están, en cambio, muy mal. Y el 45% de los puestos de trabajo está concentrado en la industria, el comercio y la construcción; los servicios, que también se consumen más en los centros urbanos, constituyen otro alto porcentaje de la mano de obra ocupada (o desocupada). Por eso, el temor a perder el trabajo o a no conseguirlo supera ya a la inflación en las encuestas recientes.

 

La última medición de la opinión pública argentina que hacen habitualmente Bloomberg y la agencia brasileña AtlasIntel, y que tiene mucha repercusión en el ámbito de los empresarios e inversores, señaló que la aprobación de Milei está en 37%. No es poco para el tamaño del ajuste que hizo. Su desafío es que esa cifra no siga bajando, aunque un encuestador señaló que “si la percepción de la gente sobre la economía no cambia Milei podría estar con cinco puntos menos, en un 32%, dentro de un año”. El 37% está cerca del 40 que él necesita, con una diferencia de diez puntos sobre el que le sigue, para ganar en primera vuelta y no ir a una segunda ronda electoral. Un 32% haría casi imposible el triunfo en la primera ronda electoral. El balotaje, un mes después, significaría ya un salto al vacío. Y el vacío es una oquedad con un final que nunca está a la vista.

 

Milei puede ufanarse de su 37% porque la aprobación del Gobierno está peor: es de solo el 30%. Según Bloomberg y AtlasIntel, la opinión sobre la situación de la economía es negativa para un 70% de la sociedad. Solo el 26% de los argentinos cree que la economía mejorará en los próximos seis meses, asevera esa medición. El núcleo del problema nuevo es que antes Milei descendía en las encuestas, pero nadie crecía: ahora está mejorando la imagen de Axel Kicillof, cuya imagen positiva está empatada con la de Milei; comparten, además, la misma imagen negativa, que es del 59%. Les guste o no, Patricia Bullrich conserva el liderazgo de la imagen positiva, de acuerdo con Bloomberg, y supera a Milei. Hace pocos días, el peronismo demostró que tiene una fórmula secreta para que desaparezcan las pendencias entre ellos cuando se avecina una elección, sobre todo las presidenciales. Se juntaron sorpresivamente casi todos los bandos que lo integran. Estaban los tres dirigentes más ambiciosos del partido de PerónKicillofMáximo Kirchner en nombre de su madre (¿de quién, si no?) y Sergio Massa, que no renunció a su proyecto presidencial a pesar de que sus pobres encuestas deberían desalentarlo. Kicillof hasta prefirió abandonar por un instante sus esfuerzos para diferenciarse de Cristina Kirchner. Nunca pudo distanciarse definitivamente; después de todo, fue su ministro de Economía y su mejor discípulo cuando estuvieron juntos en el poder. Esa reunión se pareció al éxtasis de la decadencia, pero Milei debería comprender la historia y saber que las sociedades desesperadas suelen escapar de donde están por cualquier puerta. “Improbable”, dice un prestigioso analista de opinión pública cuando se le pregunta sobre un triunfo de Milei en primera vuelta el año próximo, aunque reconoce que a principios de este año su reelección estaba asegurada. Otro prefiere sintetizarlo de una manera más explícita: “Ganará si la gente puede llenar la heladera y perderá si la tiene vacía”. En resumen: las grandes teorías económicas y los hiperbólicos anuncios chocan, al final del día, con el famoso metro cuadrado que rodea a cada argentino.

 

Nada es normal ni previsible. En aquel discurso organizado por la organización empresarial norteamericana Council of the Americas, con viejos lazos con la Argentina, Milei elogió las importaciones y les reprochó a los empresarios argentinos el alto nivel de sus precios. La competencia es necesaria para el consumidor, y es cierto que una parte significativa del empresariado argentino prefiere el proteccionismo económico para vender sin competir. Esa es la histórica tendencia nacional de los negocios. El Presidente debería reconocer, a su vez, que la igualdad de condiciones es indispensable para que la competencia exista sanamente. La economía, en efecto, no debe cerrarse, pero la administración de Milei debería comenzar a bajar la presión tributaria, que va del 56 al 60% si se la mide sobre el sector económico que trabaja en blanco. Impuestos sobre impuestos, que no es obra de Milei, pero que lo ayudan a pavonearse con el superávit fiscal. Nadie habla de la carga impositiva, que es esencial para la competencia con las importaciones. Los malos modos y los insultos pasan inadvertidos cuando la economía es generosa, pero se potencian cuando la economía es módica. ¿Por qué insistir con la insolencia y la ofensa? ¿Por qué Paolo Rocca de nuevo? ¿Por qué otra vez la grosería en sus expresiones? Tales crítica pueden ser una cuestión de ñoños republicanos, pero esos ñoños son los que votaron a Milei en 2023 para fuera presidente de los argentinos. La moneda nunca tiene una sola cara. La obra más importante de Milei es haber instalado en la sociedad, sobre todo en vastos sectores de la juventud, la idea de que son necesarias en el país la competencia, la apertura comercial, el superávit fiscal y la libertad en el mercado financiero. Un cambio significativo en la idea de nación de los argentinos. Esta vez son los jóvenes los que están empujando otra idea de nación. Es el sector etario que detesta el regreso al pasado. “Por eso, el mejor capital político de Milei se llama Cristina Kirchner”, dice un hacedor de encuestas. Milei se resiste, también por eso, a arriar las banderas de una inflación descendiendo, de perseverar con el superávit fiscal y de no devaluar. “Ninguna decisión para resolver la microeconomía de la gente común puede quedar bien con esos tres principios; alguno o algunos deberán modificarse levemente durante un tiempo”, razona un funcionario. No hay solución, por ahora al menos: Milei rechaza cualquier innovación que modifique sus políticas fundamentales.

 

También corre el riesgo de romper la coalición que lo llevó al poder en 2023, cuando él era una experiencia política por conocer. El enfrentamiento permanente con Victoria Villarruel descarta que la fórmula presidencial vuelva a repetirse. ¿Y qué hará entonces la actual vicepresidenta? Nadie la imagina regresando a casa después del tiempo y las energías que ha gastado -y gasta- en recorrer el país. Va donde la invitan, paga sus pasajes de avión -aclaran sus laderos- porque Milei le sacó la posibilidad de usar la flota presidencial y pernocta donde puede. Ella podría agrupar a sectores nacionalistas, a cierto peronismo y a algún mileísmo desencantado con Milei. “No nos preocupa: tendrá un porcentaje bajo de votos”, vaticinan cerca del Presidente. No importa. ¿Y si son suficientes para condenarlo a Milei a una segunda vuelta en las elecciones presidenciales? En aquel enfurecido discurso ante los empresarios, Milei también destrató a Mauricio Macri, a quien le atribuyó un pésimo manejo de la economía en sus tiempos de presidente. No le hizo un favor a su jefe de Gabinete, Diego Santilli, un profeta de la paciencia y el optimismo. Los potenciales aliados (el macrismo y los cinco gobernadores radicales, por ahora) reclaman garantías de que se cumplirán los acuerdos. “En las legislativas de octubre pasado se cumplieron todos los compromisos. ¿Por qué quieren más garantías?”, les replica Santilli. Macri puso también como condición, en sus recientes parloteos con Karina Milei, que se hablara primero de los problemas de la sociedad y, antes que nada, de los endeudados para luego negociar las candidaturas compartidas. Este último problema corresponde a los informes de bancos y billeteras virtuales, según los cuales muchos argentinos se endeudan para comprar alimentos, no bienes durables. Karina pareció comprenderlo. Macristas y radicales desconfían, en síntesis, de la evolución de la economía. Santilli vuelve a pregonar una ilusión: en diciembre la percepción social de la economía será mucho mejor, asegura. Por ahora, no hubo más acercamientos formales entre dirigentes de Pro y funcionarios del Gobierno. Pero Milei ninguneó a Macri justo el día en que las delegaciones del macrismo y del mileísmo habían acordado reunirse de nuevo el próximo jueves. Un dirigente prominente de Pro describe la discordia entre Milei y Macri por la economía de esta manera: “Es un error complicar las cosas desde nuestra parte porque lo que sucederá es muy simple de predecir: Milei perderá la primera vuelta de las próximas elecciones si no hace algunos cambios en la economía”. Otro que dice lo mismo. Ya Karina Milei había sacado a pasear por la Capital a su protegida, Pilar Ramírez, que siempre aspiró a ser la próxima jefa del gobierno capitalino. Desde la victoria del mileísmo en octubre pasado, Karina se propuso sacarle a Pro el liderazgo de la Capital. Mauricio Macri puede entregar muchas cosas en una negociación política, menos el lugar donde nació su partido y su carrera política. La política impone sus condiciones: ellos necesitan hacer un alianza en la Capital para facilitar una coalición en la provincia de Buenos Aires. En ese distrito decisivo, hosco y con una mayoría filoperonista habita el núcleo más numeroso de argentinos críticos de Milei. “Podemos perder hasta yendo juntos”, anticipan en la dirigencia de Pro. El salto al vacío consistirá en un regreso del peronismo al poder. ¿Regresará? Es mejor no hacer algunas preguntas para evitar las respuestas.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/se-animara-milei-a-dar-un-salto-al-vacio-nid23082026/ (Editado)

Comentario:

El presente artículo plantea que Milei enfrenta una contradicción central: mientras ciertos sectores de la economía muestran crecimiento, una gran parte de la sociedad continúa padeciendo salarios insuficientes, endeudamiento, desempleo y caída del consumo. La mejora en actividades como la minería, el petróleo, la pesca y el agro no alcanza para compensar la crisis de la industria, el comercio y la construcción, precisamente los sectores que concentran buena parte del empleo urbano.

El autor también cuestiona la estrategia política del Presidente. Sus insultos contra empresarios, opositores y antiguos aliados pueden consolidar a su núcleo más fiel, pero dificultan la construcción de acuerdos indispensables para gobernar y competir electoralmente. La ruptura con Mauricio Macri y Victoria Villarruel, sumada a la desconfianza de sectores radicales y del PRO, podría fragmentar la coalición oficialista y favorecer el regreso del peronismo.

Sin embargo, el texto reconoce que Milei modificó el debate público al instalar la importancia de la competencia, la apertura comercial, el equilibrio fiscal y la libertad económica. Ese cambio tiene especial influencia entre los jóvenes, que rechazan el retorno al pasado kirchnerista.

El gran desafío será entonces, traducir los logros macroeconómicos en mejoras concretas para la vida cotidiana. La estabilidad fiscal no basta si la población no puede llenar la heladera. En definitiva, el artículo advierte que Milei podría estar confundiendo firmeza con aislamiento: si no adapta algunas políticas y modera su confrontación, el “salto al vacío” electoral podría dejarlo sin aliados y abrirle nuevamente la puerta al peronismo.

Clara Moras.


Sunday, August 23, 2026

Por suerte estaba Massa, por Alejandro Borensztein

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Por suerte estaba Massa

Milei sigue beneficiándose de la comparación con el kirchnerismo. Por las dudas, no debería abusar tanto del recurso.

Al Caribe. Massa y el jet privado.

22/08/2026


Por Alejandro Borensztein

Antes que nada cabe destacar la buena noticia que tuvo el gobierno esta semana. Por un lado metieron preso por intento de asesinato a un tipo que se llama Cerimedo y que fue uno de los ideólogos y asesores del equipo de redes y comunicación de Milei. Por otro lado, se confirmó que en todas las encuestas hay una caída de la imagen positiva del gobierno. A eso hay que sumarle que el riesgo país comenzó a subir y, como si todo esto fuera poco, Javi se volvió a meter con el tema del aborto mezclando la baja de natalidad en el país y en el mundo con los pañuelos verdes. La buena noticia es que de todo esto sirve para demostrar nuevamente que Milei es un presidente con suerte: en el mismo momento en que pasaba todo esto, nos enteramos de que Sergio Massa se fue a rascar el higo en un jet privado al Caribe y todo lo demás pasó a un segundo plano.

Definitivamente ya podemos acuñar una nueva ley de oro. Ya teníamos la Ley de Oro Kirchnerista que enuncia: “cada vez que un gobierno kirchnerista raja a un funcionario o funcionaria siempre es reemplazado por algo peor”. Ahora también tenemos una Ley de Oro Libertaria que dice: “cada vez que un libertario o una libertaria se mande una cagada universal siempre habrá un peronista dispuesto a rescatarlo haciendo algo peor para llevarse las marcas”.

Cuando no es Insaurralde es Quintela o Grabois o Moreno o Facundo Moyano o, si no queda más remedio, te la sale a remar Sergio Massa. Lo importante es que la ley se cumple siempre.

Dicho esto, desgranemos lo importante.

El caso Cerimedo es un tema difícil, no solo porque implica un intento de femicidio sino porque el tipo es promotor y padrino de las Fuerzas del Cielo.

Por suerte salieron voceros allegados al mundo oficialista y nos explicaron la verdadera historia del episodio.

Según dicen los libertarios, la mujer decidió contratar a 2 sicarios para que le peguen 4 tiros. Al parecer ella le habría dicho bien clarito a ambos asesinos que uno de los disparos lo debían errar, el otro la debía raspar un poquito y los otros dos tiros la tenían que impactar, pero en el hombro y en el brazo. Le podían romper, como mucho, un hueso. Hasta dos se la bancaba, pero no más.

Además es evidente que la mujer tenía un fuerte apoyo económico porque, pudiendo ahorrar plata contratando un solo sicario, contrató dos. No escatimó.

Ahora sabemos que Cerimedo es otra víctima de los zurdos que, con tal de perjudicar a las derechas latinoamericanas, son capaces de hacerse asesinar a sangre fría. No sería raro que para completar la conspiración, ahora se descubra que la idea del autoatentado se la sugirió el periodista Marcelo Bonelli, obviamente después de terminar su columna comunista de los viernes.

Dicho sea de paso, impecable el insulto que Javi le espetó a Bonelli. El Excelentísimo Señor Presidente de la Nación Argentina Doctor Don Javier Gerardo Milei escribió este viernes 21 de agosto a las 1:39 pm que Marcelo Bonelli era una “mierda humana mal cagada”. Posta. No se sabe si algún día le darán a Javi el Nobel de Economía, pero el de Literatura ya habría que ir descartándolo. También el de la Paz.

En este sentido, la Cancillería debería estar alerta. Un viaje de Milei a Brasil o a Colombia para que insulte presidentes se puede tolerar pero sería mejor que no lo lleven a cenar con nadie de la realeza europea. No estaría bueno que el mandatario argentino vaya vestido con el mameluco de YPF a cenar con el Duque de Windsor. O que se reúna con la Reina Máxima de Holanda y le cuente lo que piensa de Melconian, Pagni o Paolo Rocca. Ella entiende castellano.

Por el tema de las encuestas, el gobierno no debería preocuparse. Todos los días salen nuevas y de todo tipo. Sin embargo, cuando uno las analiza en profundidad, descubre que hace décadas que todas indican lo mismo, aunque con distinto formato. Imagen positiva, imagen negativa, ¿a quién no votaría nunca? ¿a quién votaría si enfrente se presenta Mengano? ¿cómo ve su propio futuro? ¿usted está mejor o peor que antes? Todo parece muy elaborado.

Sin embargo, cuando se analizan los resultados con distancia y frialdad, todas las encuestas muestran lo mismo: 40% siempre vota peronismo, 40% siempre vota cualquier cosa que no sea peronismo y el 20% restante decide quien gana la elección.

Cualquier otro análisis no es más que un disfraz tras el que se esconde la fórmula 40/40/20 pero que sirve para que algunos dueños de encuestadoras cambien el auto más seguido.

La historia lo demuestra. Pocos recuerdan que cuando Herminio Iglesias quemó el famoso “cajón de Herminio Iglesias”, llevando al peronismo a uno de sus peores momentos de la historia, sacaron el 41%. O sea 40% de peronistas y 1% de gente que le encantó lo del cajón.

Cuando Alberto y Cristina dijeron que volvían mejores, sacaron 48%, o sea 40% de peronistas y 8% de embaucados. En la misma elección, Macri sacó 41%, es decir 40% que vota cualquier cosa menos peronismo y 1% de distraídos. Revisen todas las elecciones y es así siempre.

Por su parte, el tema de la morosidad es mucho más complejo y bien merecería una nota entera. Quedémonos con la idea principal del presidente: es un problema entre privados. Caramba.

En el año 2008 millones de norteamericanos dejaron de pagar sus hipotecas. Para el caso también era un problema entre privados, pero un problema de la gran flauta porque mandó a la quiebra a Lehman Brothers, el principal banco de inversión de EEUU, ante la pasividad del presidente Bush.

Por suerte al toque asumió Obama y evitó que la caída de Lehman arrastrara a todo el sistema financiero americano, al europeo y se comiera los ahorros de todo occidente. Para los libertarios argentinos, un pequeño problema entre privados.

Una vez más, la idea tantas veces expresada en esta columna: si nuestros gobernantes supieran algo de historia nos ahorraríamos la mitad de los problemas. Apotegma: Libros si, alpargatas y twitter no.

En este contexto amigo lector, volvemos al punto de siempre: lo malo que habrá sido el kirchnerismo que Milei, insultando a medio mundo a niveles estratosféricos y metiendo la pata cada 48 horas, sigue siendo más tolerable que Cristina, Máximo, Axel, Massa y Alberto. Al menos eso piensa el 40% que vota cualquier cosa menos Cristina, Máximo, Axel, Massa y Alberto.

Veremos que dice el famoso 20% que son los únicos que importan.

Mientras tanto, en otro lugar de Ciudad Gótica, la ley de oro libertaria ya estaba en marcha y pronta para cumplirse. Massa se fue al Caribe vía Montevideo en un vuelo que costó 200.000 dólares y volvió por Paraguay para que no se entere nadie. Nos enteramos todos. Ni eso les sale bien.

Por suerte estaba Massa. Festeja Milei.

 

Fuente: https://www.clarin.com/opinion/suerte-massa (Editado)

Comentario:

Qué suerte tiene Milei: cada vez que el gobierno tropieza, aparece un peronista dispuesto a caer peor. Esta semana el menú fue abundante: un ex asesor libertario preso por intento de femicidio, encuestas que muestran caída de imagen, riesgo país al alza y el presidente mezclando aborto con natalidad como si fuera un influencer de la demografía. Pero, por suerte, estaba Massa. El ex ministro se fue al Caribe en jet privado, con escala técnica en la discreción y regreso por Paraguay para que “no se entere nadie”. Se enteraron todos. Y así, la tormenta mediática mutó en comedia: el villano del día ya no es el presidente que insulta a medio mundo, sino el ex rival que se toma unas vacaciones que parecen sacadas de una telenovela de ricos.

La columna también propone  una “Ley de Oro Libertaria”: cuando un libertario mete la pata de manera universal, siempre hay un peronista que rescata la escena con una cag… mayor. Funciona como reloj: si no es Insaurralde, es Quintela; si no es Grabois, es Moyano; y si no queda opción, sale Massa a remar con sombrero de paja. Mientras tanto, el caso Cerimedo se reescribe en versión conspiranoica: la víctima habría contratado dos sicarios con instrucciones de precisión quirúrgica, porque uno solo era poco elegante. Bonelli, por supuesto, está en el guión.

Las encuestas, dice el autor, son siempre la misma fórmula 40/40/20 disfrazada de ciencia. Y la morosidad, para el presidente, es un “problema entre privados”, como si Lehman Brothers, por ejemplo, hubiera sido un malentendido entre vecinos. Moraleja irónica: los libros sobran; alpargatas y Twitter bastan. Y mientras Ciudad Gótica arde, Massa sonríe en Barbados. Por suerte.

 

Clara Moras.


Javi, así no va, por Alejandro Borensztein

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