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Nosotros,
los giles
El vestidor de Insaurralde deschava
una joda monumental que involucra a todo el peronismo bonaerense, mientras
Milei justifica la guita en negro de Adorni porque se salvó de ser estafado por
el Estado. Todo hermoso.
Antes que nada, vaya un pedido de
disculpas públicas para Manuel Adorni. Después de lo que vimos esta semana, hay
que poner las cosas en perspectiva y analizarlas en su verdadera
dimensión: la mitad del cajón que Insaurralde usa para guardar sus
medias alcanza y sobra para esconder toda la guita negra que tenía Adorni.
Por eso, desde este humilde espacio,
le pedimos disculpas a ese austero bribón que ejerció la Jefatura de Gabinete.
Comparado con esa catarata de
millones de dólares que tenía Insaurralde, lo de Adorni es apenas una cascada.
Mejor dicho, es apenas un periodista con apenas una cascada.
Una vez más la realidad nos
demuestra que la comparación con el kirchnerismo sigue siendo el principal
capital político del gobierno de Milei.
La segunda reflexión es para el que
ingresa en reemplazo de Adorni. No nos referimos al que lo vaya a suceder en la
jefatura de gabinete, cosa que no le importa a nadie, sino a quien va a ocupar
su lugar en la joda cotidiana de todos los argentinos: el
maravilloso Martín Insaurralde.
Si bien el ex intendente de Lomas es
un viejo habitué del divertimento popular, basta recordar las imágenes en el yate
Bandido con Sofía Clérici, su
reaparición en la escena nacional es una promesa de gol. Una
alegrón para los amantes del entretenimiento. Welcome champ.
Tal vez Milei estaba esperando que
apareciera algo así para rajar a Adorni. El momento oportuno, la mirada del
estratega. Como todo el mundo sabe, el Excelentísimo Señor Presidente de la
Nación es un gran estadista que ve más lejos. Como Macri. En general, son
personajes que suelen ver tan lejos que nunca ven venir al peronismo
que lo tienen a la vuelta de la esquina.
Volviendo al punto, más allá de lo
que pudo haber choreado el amigo Insaurralde, sorprende su prolijidad. Hay que
reconocer que es un tipo meticuloso, ordenado, capaz de guardar cada fajito de
10 lucas con un cariño y un cuidado envidiable. Ideal para agilizar el
allanamiento. Nada que ver con José López que tenía todo
desordenado en esos bolsos mugrientos. Serán los dos kirchneristas
pero el estilo es completamente diferente. A Cristina le debe gustar más el de
Insaurralde por la pulcritud. Y por la cantidad.
Lo curioso es que si el tipo hubiera
sido tan prolijo en su vida amorosa como lo fue con la guita y los placares,
se hubiese ahorrado el yate Bandido, las fotos del champagne francés y el video
con los millones de dólares guardados en el vestidor de Rico Mc Pato. Pero,
como todo el mundo sabe, no se habla de braguetas ajenas.
Más allá de la espectacularidad de
todo el caso Insaurralde, el dato más escandaloso es el que menos ha llamado la
atención: el silencio de la política nacional. Ni una palabra.
Desde Cristina a la UCR y desde Milei a Macri, salvo honrosas excepciones,
nadie dijo nada. Ni mu.
Hay una lógica. Los dólares que
habitan en ese glorioso vestidor tienen marcadas las mismas huellas digitales
de los verdes que reposan en otros vestidores. Al fin y al cabo, el escolazo
los ha financiado a todos.
Estamos hablando del juego, los
bingos, las ruletas, las loterías, las quinielas, las apuestas y demás
actividades deportivas. Dicho sea de paso, no se
entiende qué esperan en el Comité Olímpico Internacional para incorporar el
juego y las apuestas como deporte olímpico. Incorporaron al golf que, en
general, son panzones caminando por un parque seguidos por un esclavo que va
cargando los palos. ¿Por qué no incorporar a los timberos?
Lamentablemente, todo esto pasa por
andar molestando a los coimeros de la obra pública. Tanto jodieron con la causa
de los cuadernos, con De Vido, López y las empresas constructoras que al final
la política tuvo que ir a buscar financiamiento a otro lado. Una pena. Con lo
bien que andaba eso. El curro de la construcción ofrecía una corrupción más
limpia. Era todo más simple y más transparente. Te hago una ruta, te la cobro
más cara, repartimos el sobreprecio y listo. Todos contentos.
En cambio lo del juego es
más complicado. Hay juego legal, juego ilegal, hay mezcla de ambos. Todo
muy confuso. Muy oscuro, tal vez por eso nadie dice nada de Insaurralde.
Cristina no puede abrir la boca
sobre este asunto porque Ella jugó a la cartas en la mesa de Cristóbal López
durante 20 años. Para colmo fue la que eligió a Insaurralde como candidato en
2013 y se lo impuso a Kicillof como jefe de gabinete en 2021. Bingo
(nunca tan oportuna la expresión).
Por eso mismo tampoco dijo nada
Kicillof. Le guste o no, Insaurralde fue su mano derecha. Tal vez Axel no habrá
estado en la joda de los grandes bingos pero alguna que otra escoba del
quince se debe haber jugado.
Menos aún puede hablar Macri porque
el Gato es íntimo del binguero Angelici que, para colmo, va
todos los días a tomar la leche a la casa de los radicales razón por la cual
ellos tampoco pueden decir nada.
A Massa ni se le ocurre hacer
declaraciones. Fue el croupier de todos ellos.
Finalmente, es obvio que Milei mira
para otro lado. No son pocos los que sospechan que la campaña de La Libertad
Avanza se financió con los fichines que le tiraba el croupier Massa para que
Milei pudiera jugar y así dividir el voto anti kirchnerista. Mala
jugada de Sergio Tomás. El León le terminó ganando en 2023 con las cartas que
repartía el propio Massa.
El único que debe ser ajeno al tema
es Alberto. Habrá sido el peor presidente de la historia latinoamericana, pero las
putas se las conseguía solo.
Así las cosas, en un país donde
todos tienen opinión sobre cualquier cosa, desde el financiamiento del Garrahan
hasta el VAR que anuló un gol en el partido de Costa de Marfil contra Curazao,
ningún dirigente de primera línea tuvo nada para decir sobre los 7 videos, los
ziploc. llenos de dólares apilados y el carry on azul. Ni un comunicado
oficial, ni una conferencia de prensa. Nada. Aplauso medalla y beso para este
silencio atronador. ¿Queríamos superar la grieta? Ahí lo logramos.
Cuando un gobierno, de cualquier
partido, necesita guita lo primero que hace es prorrogar la licencia de un
bingo y cobrar el canon por adelantado. Hay casinos habilitados hasta el siglo
XXV. El día del Juicio Final, cuando suenen las trompetas y se abran los
cielos, lo último que va a escuchar la humanidad es “no va más,
colorado el 23” .
Mientras todo esto sucedía, el
presidente Milei habló en España sobre Adorni. Dijo textualmente: “El único problema es
que Adorni no declaró su patrimonio previo a ingresar a la función pública…
digo, o sea, hay 400.000 millones de dólares en los colchones de la Argentina…
o acaso ¿por qué hicimos la ley de inocencia fiscal? O acaso el Estado no te
estafó desde que creó el Banco Central?”
En otras palabras, amigo lector,
Adorni hizo bien en no pagar impuestos. Igual que Insaurralde. El problema
somos nosotros los giles que, según el presidente Milei, nos dejamos
estafar por el Estado.
Pregunta del millón: ¿Dónde se hace
el trámite para que nos devuelvan la guita de los impuestos que pagamos? ¿Y si
le pasamos el alias a Adorni o a Insaurralde para que nos transfieran directo a
nosotros, los giles, la mosca que ellos no garparon?
Es para un amigo cuya contadora me
acaba de decir cuanto tengo garpar este año por saldo de ganancias, anticipos y
bienes personales.
Fuente: https://www.clarin.com/opinion/giles_0_Ae1b04rnRi.html
Comentario:
Qué hermoso país nos tocó, un verdadero parque de diversiones donde la
coherencia es solo un mito urbano y la honestidad, una reliquia para
nostálgicos. Estamos ante la revelación de un vestidor que funciona como el
centro financiero más eficiente de la provincia, gestionado por ese tesorero
meticuloso llamado Insaurralde, quien guarda sus billetes con un cuidado que ya
quisiéramos nosotros para nuestras jubilaciones.
Mientras tanto, en la cumbre del poder, se nos ilustra
con una lección de economía aplicada: pagar impuestos es de giles. Si el
mismísimo Adorni —defendido por un Presidente que nos explica que el Estado es
un estafador— puede esquivar el bulto, ¿por qué nosotros, simples mortales,
insistimos en esa costumbre tan demodé de contribuir al fisco?. La grieta, ese
invento tan divisivo, ha desaparecido por arte de magia: políticos de todos los
colores se han unido en un silencio atronador, unidos por el sagrado pacto del
juego y las apuestas, que parecen financiar la paz social de una clase dirigente
que no quiere arruinar el "no va más".
Es reconfortante saber que, mientras uno hace malabares
con la contadora para pagar ganancias, anticipos y bienes personales, el
sistema funciona de maravillas para quienes juegan en las grandes ligas. Así
que, si alguien sabe dónde se tramita la devolución de nuestras contribuciones
o tiene el alias de algún binguero bondadoso dispuesto a transferirnos lo que
ellos no pagaron, avisen. Es para un amigo, claro, que todavía sigue creyendo
que pagar los impuestos sirve para algo.
C.M.