Thursday, July 5, 2018

OPINIÓN | EDITORIAL-El Nacional, Venezuela-Juramentos verde oliva

The following information is used for educational purposes only.


OPINIÓN | EDITORIAL

Juramentos verde oliva

5 de Julio de 2018

El Nacional, Venezuela

Los cuarteles venezolanos están acostumbrados a los juramentos. Se supone que sus habitantes dependen de la fidelidad a unos valores. Por eso se uniforman de verde oliva. Su vocación depende de manifestaciones de lealtad a unos principios, que son mayores que los de los ciudadanos corrientes.

Se sabe por denuncias hechas por la presidenta de la organización no gubernamental Control Ciudadano, Rocío San Miguel, no desmentidas por los jefes de la fuerza armada, que el mecanismo de los ascensos militares depende ahora de un juramento de fidelidad a Nicolás Maduro. Los oficiales que merecen el ascenso deben comprometer su lealtad con el inquilino de Miraflores, como si fuera él un valor inmarcesible de la patria o un baluarte sin el cual no puede existir la república. De lo contrario, quedan marginados a pesar de su trayectoria.

La patria resumida en la persona de Nicolás, la institución armada convertida en apéndice de un individuo que necesita más lealtades que las de costumbre, los soldados transformados en la guardia del César, como en tiempos imperiales. Algo semejante, tan vejatorio y doloroso, solo se vio en la historia moderna durante el mandato de Hitler, pero ahora se estrena en la república bolivariana.

Pero, ¿por qué la demasía, cuál es el motivo del vejamen? Si se reclama la lealtad del cuartel es porque brilla por su ausencia.



Fuente:www.lanacion.com.ar

SOCIEDAD | LA ARGENTINA POSIBLE-La estrategia de Gran Bretaña y otros países para vencer la epidemia de la soledad, por Fernando Massa

The following information is used for educational purposes only.


SOCIEDAD | LA ARGENTINA POSIBLE

La estrategia de Gran Bretaña y otros países para vencer la epidemia de la soledad

La premier Theresa May le asignó la tarea a una secretaria de Estado; en Japón, el drama de la muerte solitaria tiene su propia denominación: kodokushi

Fernando Massa

5 de Julio de 2018





Para millones de británicos mayores de 65 años, la televisión es su principal compañía. Cientos de miles no tuvieron una conversación con un pariente o amigo en más de un mes. Y cerca de un 20% de la población con frecuencia o siempre se siente sola. No solo eso: tener un entorno social frágil es tan dañino como fumar 15 cigarrillos por día. La evidencia de un informe publicado el año pasado fue contundente, e instó al gobierno a afrontar el problema como una política de Estado.

La situación no se restringe a Gran Bretaña. La Asociación Estadounidense de Psicología catalogó la soledad como una epidemia que podría ser tan nociva como la obesidad.

La respuesta del gobierno británico llegó rápido. Y sorprendió al mundo. En enero pasado, la primera ministra Theresa May anunció que la secretaria de Deportes y Sociedad Civil, Tracey Crouch, lideraría un equipo interministerial para abordar esta problemática. Una política pública pionera en Europa.




Crédito: GCBA

Más allá de lo emblemático del caso de Gran Bretaña, donde además de esta estrategia gubernamental son muy comunes los servicios de befriending que ofrecen ONG, a través de los que se hace compañía a los ancianos con visitas de voluntarios a su hogar o charlas telefónicas, existen numerosos esfuerzos en el mundo para intentar paliar la soledad. Hay desde iniciativas que fomentan el voluntariado de las personas mayores, como en España, hasta terapias de escucha para los que se sienten solos como la que creó una universidad estadounidense, o leyes como la que en China obliga a los hijos a visitar a sus padres ancianos. Alemania apostó por centros para fomentar el intercambio entre jóvenes y ancianos, y Colombia, a mejorar los centros de día que ofrecen distintas actividades a las personas mayores.

En la Argentina, hay 6.000.000 de personas mayores de 60 años, y un 20% de ellas (1.200.000) viven solas. De ese grupo, el 21,8% (unas 260.000) manifestaron sentirse solas, según consigna el Barómetro de la Deuda Social con las Personas Mayores, en un informe de 2016 que analiza si vivir solo es un factor de riesgo para la integración social. La conclusión es que los mayores que viven solos carecen, más que el resto, de las relaciones sociales necesarias para una buena vejez. En Buenos Aires, plantea el informe, se estaría dando el mismo proceso que ocurre en las sociedades europeas: el paradigma de la transición demográfica, donde la industrialización, la urbanización y el envejecimiento poblacional crearon un contexto para el aumento de los hogares unipersonales de personas mayores.

"La soledad puede afectar a cualquiera, sin importar su edad. Y es importante destacar que no se trata de una consecuencia natural al envejecer. Sin embargo, hay personas que corren más riesgo, como los ancianos viudos que viven solos y en mal estado de salud", dijo Caroline Abrahams, directora de Age UK, una de las instituciones que formaron parte del comité que elaboró el informe en Gran Bretaña. Destacó también que la soledad crónica no solo es terrible por lo que se experimenta a diario, sino que tiene un impacto devastador en la salud física y mental de la persona.






El gobierno británico centró su estrategia en tres puntos: crear una base de datos que registre iniciativas que hayan resultado exitosas; desarrollar estadísticas que midan la soledad en todas las edades; y destinar 20 millones de libras esterlinas para invertir en instituciones que trabajan con el tema.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la soledad como la insatisfacción con el número y calidad de las relaciones sociales. No es lo mismo estar solo que sentirse solo. "Como humanos no solo necesitamos los nutrientes para la existencia, sino también de otro que le dé sentido a nuestra vida, y ser parte de un proyecto compartido que nos permita trascender", dijo el médico psiquiatra y exasesor subregional para América del Sur de la OPS/OMS Hugo Cohen.

Ya en el campo de los adultos mayores, Cohen señaló que está demostrado que una persona que se queda sola o se siente una carga incrementa la depresión. Y destacó que, desde el punto de vista de la salud pública, el ser humano requiere un abordaje complejo, que entienda su multidimensionalidad.

Eso mismo es lo que el neurocientífico y presidente de la Fundación Ineco Facundo Manes destacó del caso británico: considerar el problema desde la cuestión habitacional, educativa, sanitaria y social. "La soledad es una condición en la que una persona se percibe a sí misma como aislada socialmente, incluso cuando está entre otros. El cerebro responde entonces con un mecanismo de autopreservación. Las personas solitarias y aisladas se enferman más y viven menos. La soledad tiene un impacto nocivo en la calidad del sueño, agudiza los síntomas depresivos y también aumentan los niveles de la hormona vinculada con el estrés, el cortisol", explicó.

Un asistente en casa

En España 1.800.000 personas mayores de 65 años viven solas, y van a ser más muchas más en los años por venir. Muchos de ellos -hasta uno cada cuatro- pasan el día en absoluta soledad. Sin intercambiar palabra con nadie. Y a veces, sin poder salir de casa. Sin llegar a una política integral, los distintos niveles de administración lanzaron acciones paliativas y campañas de toma de conciencia. A nivel nacional, la reciente ley de dependencia apuntó a paliar las necesidades de quienes, por edad o por condición física, requieren cuidados y acompañamiento. Miles de personas cuentan ahora con un asistente que los visita al menos dos horas a la semana. Pero otros miles están en una descorazonadora lista de espera.

El sector privado se hizo eco. Y las ONG trabajan, básicamente, con una misma herramienta: el voluntariado. "Muchos de los voluntarios son jóvenes y se produce un intercambio muy rico. Pero varios son mayores de 65 años que se prestan a acompañar a otros", dice Enrique Ruiz Sevilla, de Teléfono de la Esperanza, en Valencia.

La Justicia de esa comunidad también dio su señal de alerta. "No hay una estadística. Pero puedo asegurar que es creciente el número de personas mayores que mueren solas en sus casas y por situaciones que, admiten los forenses, de haber contado con alguien al lado, no les hubiese ocasionado el deceso", dijo el juez y exvocero de Jueces para la Democracia, Joaquím Bosch Grau.





En Gran Bretaña Crédito: RBBG

Kodokushi. Así se llama en Japón este fenómeno de muertes solitarias en que los cuerpos permanecen un largo período sin ser descubiertos. Para contrarrestarlo, Adachi, uno de los 23 barrios de Tokio, donde más del 20% de los habitantes tiene arriba de 65 años, creó en 2013 una división comunal con la misión de llevar adelante un proyecto de "aislamiento cero". El primer paso fue identificar a las personas mayores de 70 años que vivieran solas y no contaran con cobertura médica, y hacerles una visita. A los que no tuvieran más de una conversación semanal de 10 minutos con alguien de afuera de su casa o no contaran con una persona en caso de tener una dificultad, se los categorizó como socialmente excluidos y se les dispuso un seguimiento.

En busca de una solución, China fue más allá: en 2013, promulgó una ley que obliga a los hijos a visitar a sus padres ancianos. No se estipula sanción en caso de incumplirse, pero sí que debe hacerse con frecuencia. Además, se advierte a los empleadores que deben darles tiempo suficiente a los trabajadores para que puedan hacer las visitas.

Encargado amigo

De las experiencias recogidas en sus 13 años de trabajo en el exterior, Diego Bernardini, gerontólogo y profesor titular de Envejecimiento de la Facultad de Medicina de la Universidad de Mar del Plata, mencionó una intervención exitosa de la que participó en Brasil, en 2015, con el think tank International Longevity Centre. El disparador fue preguntarles a las personas que vivían solas en un barrio de Río de Janeiro quién era su fuente de ayuda. La mayoría identificó al encargado del edificio. Decidieron entonces capacitar a un grupo de encargados para que pudieran detectar o estar atentos a situaciones de riesgo o necesidad de estos vecinos. "Se trata de mejorar la vida de las personas al darles una red de protección que no tienen", dijo Bernardini.

Otra estrategia común para fomentar el protagonismo social y la satisfacción vital son los centros para la tercera edad. En Madrid, financiados por el ayuntamiento, son hoy una de las mejores iniciativas para luchar contra la soledad. Los asistentes están registrados y si alguno falta o se nota algo raro, se hace un seguimiento. "Yo vengo feliz aquí, y eso me cambia la vida". Así habló Carmela, que acaba de cumplir 80 años y nunca falta al Centro para Mayores Alonso Cano. Vive sola, en un sexto piso por ascensor. Tiene amigas cerca, pero no parientes.

El año pasado Colombia también apostó al fortalecimiento de los programas de envejecimiento digno y saludable que se ofrecen a través de distintas actividades en los centros de día. La decisión se tomó luego de conocerse los resultados de un estudio de salud, bienestar y envejecimiento que reveló que cerca del 53% de las personas mayores no participan de ninguna actividad social, lúdica, recreativa o espiritual, que el 30% no recibe ningún soporte de parte de sus hijos y que un 40% tiene un perfil depresivo, el más alto de América Latina.

"Tener a las personas integradas socialmente hace que estén más saludables, más felices, y que vuelvan a retomar su proyecto de vida", dijo el presidente de la Asociación Colombiana de Gerontología, Robinson Cuadros. En la Caja de Compensación Familiar (institución privada que trabaja con las empresas y administra las prestaciones de seguridad social), donde trabaja, midieron el impacto en 700 personas mayores que participaron activamente de distintos talleres a lo largo de los años. El 97,5% respondió que el ánimo le había mejorado; el 86% que era mejor su calidad de sueño; el 77% que había mejorado su presión arterial, y el 100% que creía que valía la pena vivir.





Los centros multigeneracionales que Alemania impulsó desde 2006 tienen una particularidad: fomentan el intercambio entre jóvenes y adultos mayores a través de actividades, un mutualismo con el foco en recuperar los principios de dar y recibir. Así, mientras un adulto mayor puede ayudar en materia de educación a enseñar recetas o técnicas artesanales tradicionales, un joven puede explicarles cómo usar el celular o una computadora.

"Diversas investigaciones han profundizado en el análisis del voluntariado y su impacto en las personas que realizan esta tarea -dijo Manes-. Una de las conclusiones es que estas conductas altruistas redundan en una buena salud mental y física, y las tasas de depresión disminuyen. Los investigadores consideran que esto sucede, en parte, porque se trata de una actividad que aumenta las emociones empáticas. Entonces, una opción viable para enfrentar la epidemia del aislamiento y la soledad es ampliar las oportunidades para hacer este tipo de trabajos".

Por su parte, Abrahams, de Age UK, cree que si bien las políticas públicas, como la decisión del gobierno británico, son un paso importante para hacerle frente al problema, cada miembro de la sociedad también puede hacer su aporte. "Tener una charla amistosa con una persona mayor mientras se espera el colectivo o en un negocio -dijo-, u ofrecerle ayuda a un vecino mayor con las compras si hay mal tiempo pueden hacer un bien mayor del que cualquiera puede imaginar".

Actividades para la tercera edad, una forma posible de integración

Cursos de capacitación en tecnología. Talleres que promocionan hábitos saludables. Actividades intergeneracionales. Lectura de textos literarios. Partidas de ajedrez al aire libre. Voluntariado. Centros de día. En sintonía con otras capitales del mundo, la ciudad de Buenos Aires, a través de la Secretaría de Integración Social para las Personas Mayores, busca estimular la participación activa del adulto mayor a través de distintas actividades. Gran Bretaña fue un paso más allá que el resto del mundo. La premier Theresa May le encargó a la secretaria de Deportes y Sociedad Civil, Tracey Crouch (foto), la tarea de luchar contra la soledad.

Con la colaboración de Silvia Pisani (España)




Fuente:www.lanacion.com.ar

Wednesday, July 4, 2018

OPINIÓN | EDITORIAL-Más paros, menos educación

The following information is used for educational purposes only.


OPINIÓN | EDITORIAL

Más paros, menos educación

4 de Julio de 2018

Cuando faltan muy pocos días para que comience un nuevo receso escolar de invierno, varios gremios docentes volvieron a realizar ayer un paro nacional y amenazan con retomarlo apenas concluyan las vacaciones.

La cuenta de días perdidos en lo que va del año en distintas jurisdicciones la hacen los propios sindicalistas de Ctera: más de 100 días sin clases en Chubut, ocho días de paro nacional en otros distritos, 12 en la ciudad de Buenos Aires y 14 en el distrito bonaerense. El Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop) evaluaba la huelga de ayer como "masiva", con "alto acatamiento". Ambos interpretan que fue un éxito. Un contrasentido absoluto. No es un éxito acortar el número de días de clases ni dejar a los chicos fuera de las aulas y a los padres inquietos y preocupados. No es un valor mantener de rehén a toda una población escolar ni soluciona el bajo rendimiento estudiantil. El paro ni siquiera garantiza a los gremios que conseguirán lo que reclaman. La extorsión no debe ni puede ser el método.

El paro con movilización de ayer ocasionó en la ciudad de Buenos Aires serias dificultades para transitar, como consecuencia de los cortes de calles y avenidas. Muchísima gente resultó afectada en su derecho a circular libremente, no pudo acceder a centros de salud, perdió turnos médicos o llegó tarde a sus trabajos.

Nuestro sistema educativo, ya bastante degradado, nada bueno obtiene de estas medidas coercitivas. Los gremios docentes reclaman la reapertura de paritarias, pero se muestran intransigentes a la hora de negociar. Distritos como la ciudad de Buenos Aires y el bonaerense han decidido avanzar de manera unilateral adelantando incrementos de sueldo para que los docentes -que merecen ganar bien, de eso no hay duda- no vean deteriorados aún más sus salarios.

Como medida de fuerza, el paro es corrosivo, innecesario e inservible. Hace ya muchos años que nuestro país no puede cumplir con los días de clases anuales dispuestos legalmente. No podremos alcanzar una educación de calidad si no cumplimos las metas y si no nos esforzamos por abandonar la zona gris en la que hemos caído en la mayoría de las pruebas nacionales e internacionales.

Los gremios movilizados ayer sumaron a su reclamo salarial incidentes que se habían registrado con maestros en Chubut y en Corrientes, algo sobre lo que corresponde que sea la Justicia la que se expida. La advertencia de la secretaria general de Ctera, Sonia Alesso, en el sentido de que "habrá conflictos" si los gobiernos no se avienen a resolver los reclamos del sector, es todo lo contrario de lo que se espera que propicien los representantes de los docentes: dejar de lado la violencia, para apelar a nuevos mecanismos en busca de una solución.




Fuente:www.lanacion.com.ar

Tuesday, July 3, 2018

ECONOMÍA | LIDERAZGO-Otra vez vacas flacas: el dilema de cambiar el rumbo bajo presión, por Andrea Churba

The following information is used for educational purposes only.


ECONOMÍA | LIDERAZGO

Otra vez vacas flacas: el dilema de cambiar el rumbo bajo presión

Andrea Churba

3 de Julio de 2018



Una vez más la turbulencia económica genera incertidumbre y amenaza la estabilidad de las empresas. Recesión, alta volatilidad, caída de la demanda y de la actividad, baja rentabilidad, cortes en las cadenas de pago, problemas de liquidez, tasas por las nubes y crédito restringido están tiñendo de rojo los números y sumiendo a algunas organizaciones en el caos. A esto hay que sumarle el bajón emocional, porque muchos estamos inquietos y asustados.

La inestabilidad de las variables desdibuja la "normalidad" y hace tambalear las estrategias y los objetivos ya planificados. Las personas que se encuentran en posiciones de liderazgo se enfrentan al dilema de decidir cambios de rumbo bajo presión, sin saber si serán los adecuados para paliar el impacto de la crisis y, en algunos casos, para sobrevivir.

La confusión nos abruma, sobre todo a los líderes de menos de 30 años, que por primera vez en su vida laboral se enfrentan a una crisis y no están tan "pasteurizados" como los mayores, que ya pasaron al menos siete veces por procesos similares. "No sé dónde estoy parado. Estoy aterrado", dice Julian, un emprendedor de 24 años que en diciembre pasado tuvo que dejar de vender porque no podía responder a la imparable demanda de sus productos y hoy no sabe cómo hacer para mantener el barco a flote.

Planes estratégicos y planes de coyuntura

En estos tiempos es muy fácil confundir las señales reales con el ruido. Agobiados por el desorden y el estrés, tendemos a reaccionar en exceso. Algunos se precipitan a actuar. Otros se paralizan y adoptan la estrategia del avestruz: "No quiero ni ver el desastre en el que estamos", "No quiero ni pensar en cuánto vamos a perder".

La mayoría nos debatimos en dudas y replanteos: ¿miramos el corto plazo o el mediano?, ¿nos achicamos o apostamos a cuidar los empleos?, ¿paramos los proyectos o avanzamos?, ¿comunicamos la situación o no?, ¿cerramos o seguimos?

El miedo estrecha la perspectiva y nos encierra en opciones en blanco y negro. En tiempos de crisis tenemos que ser más creativos que nunca para encontrar alternativas, que probablemente existen y no podemos ver porque la emoción nos empaña las lentes. Quizás el Plan A, la estrategia habitual, por el momento no sea viable. Pero eso no significa que sea el fin, que la situación sea irreversible. Tenemos que pensar con flexibilidad en posibles planes B, C o D que tal vez demanden que nos desviemos de los programas preconcebidos, al menos hasta que pase la tormenta. Se trata de implementar tácticas de coyuntura, acciones concretas y direccionadas a mitigar el impacto de la crisis. Por ejemplo, salir a negociar con todas las partes interesadas (clientes, proveedores, bancos, personal), para involucrarlos en el problema y hacerlos socios en nuestra búsqueda de soluciones para la contingencia. O podemos optar por perder algo de rentabilidad a cambio de hacernos de caja y efectivo. La trampa binaria se puede deshacer si pensamos en matices que nos lleven a resolver la situación de manera extra-ordinaria.

Tomar decisiones con timing

En épocas de crisis, ser oportuno hace la diferencia. ¡Pero qué difícil es saber cuándo actuar! La gran paradoja es que hay que actuar rápido, pero no apurados, y al mismo tiempo cuidarnos de no dilatar las decisiones que, aunque sean duras, son críticas para navegar la transición con más tranquilidad y menos riesgo.

"Vísteme despacio porque estoy apurado", decía Napoleón a su valet. Si nos dejamos apremiar por la angustia y la desesperación es posible que actuemos con precipitación y terminemos amplificando los daños. La reflexión y la calma tienen que preceder a las decisiones. Y eso implica balancear un montón de factores y prever cómo vamos a quedar parados cuando termine la crisis. ¿Cómo vamos a operar si hoy desvinculamos a personas que son valiosas? ¿Cómo va a quedar la relación con los clientes, los proveedores y otros interesados si hoy no cuidamos las relaciones, si no llegamos a acuerdos? ¿Cómo va a afectar a la reputación de la empresa lo que hagamos hoy? Tenemos que ser conscientes de que la falta de confianza y de credibilidad son muy difíciles de remontar.

Hay que tener cintura para adaptarse rápidamente a los cambios en el entorno. Quizás haya que implementar tácticas pensando únicamente en el corto plazo, o quizás tengamos que replantearnos decisiones estratégicas a futuro. También puede ocurrir que no tengamos más opción que optar por el mal menor, y hacerlo a tiempo para evitar daños de mayores proporciones. Otra vez se trata de matices, de timing, del necesario balance entre saltar a la pileta sin chequear que tenga agua o quedarnos en el borde (¡hasta que alguien o algo nos empuje!).

No podemos controlar los factores de la economía que hoy nos afectan, pero sí podemos controlar nuestra reacción ante un entorno tan incierto. Calma, mesura y moderación para tomar decisiones. Timing, sincronizaciónn, intuición, para encontrar el momento más oportuno para actuar.

Dice el refrán que lo que no te mata te fortalece. La crisis también es una experiencia de aprendizaje. Si logramos aterrizar con salud del otro lado de la tormenta seremos más resilientes y más sabios.




Fuente:www.lanacion.com.ar

Monday, July 2, 2018

TECNOLOGÍA | INTERNET-A veces hay que resignar algo para seguir adelante en este mundo hiperconectado, por Stephanie Lee

The following information is used for educational purposes only.


TECNOLOGÍA | INTERNET

A veces hay que resignar algo para seguir adelante en este mundo hiperconectado



Escribir un libro es un proyecto enorme que consumirá energía y que, con toda probabilidad, requerirá que uno "renuncie" a otros proyectos creativos o pasatiempos, explica Mark Manson, autor de The Subtle Art of Not Giving a F*ck Fuente: Reuters

Stephanie Lee


2 de Julio de 2018

Todos conocemos el dicho "Los triunfadores nunca se rinden y los que se rinden nunca triunfan".

Pero ¿qué tal si hemos juzgado la renuncia de modo incorrecto? ¿Qué tal si, en lugar de significar un paso hacia atrás, renunciar con intención puede ser una manera de acercarte a tus metas?

Aquí es donde entra la "renuncia estratégica", un enfoque aparentemente ilógico que te ayudará a dejar más tiempo libre, energía y dinero para las cosas que realmente importan (otra manera de ver esto es aprender el poder del "No").

Digamos que quieres escribir un libro. Es un proyecto enorme, que te consumirá energía y que, con toda probabilidad, requerirá que "renuncies" a tus otros proyectos creativos o pasatiempos, según explica Mark Manson en su libro The Subtle Art of Not Giving a F*ck.

"A lo que renuncio cuando estoy escribiendo un libro es a la creatividad en otras áreas", dijo Manson. "Tengo una cantidad limitada de jugo creativo que puedo usar cada día", así que escribir un libro se lleva la mayor parte de esa porción creativa.

El autor Seth Godin, en su libro The Dip: A Little Book That Teaches You When To Quit (and When to Stick), establece que los triunfadores son derrotistas inteligentes que renuncian con frecuencia, como cuando se dan cuenta de que su camino y decisiones actuales no los acercarán más hacia su objetivo principal. Asumir sus pérdidas les permite redistribuir su tiempo y energía para las cosas que sí los llevan hacia delante, djo.

"Es mejor solo comenzar las cosas que sabes que puedes terminar. No querrás que los momentos difíciles te tomen por sorpresa, mejor estar preparado para ellos", dijo Godin. "El reto que tenemos es cómo vamos a encontrar la fuerza y las herramientas para superarlos".



Para Seth Godin existe algo llamado renuncia estratégica, donde para poder dedicarnos a una opción, debemos renunciar a otras: ver cuatro horas de Netflix o trabajar en tu obra maestra o estudiar algo nuevo Fuente: Reuters

Centrarse exclusivamente en algo es crucial, pero ese nivel intenso de compromiso puede ser poco común en estos tiempos de constante estimulación externa. (¿Cuándo fue la última vez que renunciaste a tu smartphone por una semana o siquiera un día, con el único objetivo de enfocarte en tus pasiones?). De hecho, los investigadores de la Universidad de Adelaida exploraron la simple idea de que nos cuesta trabajo alejarnos de la miríada de alternativas frente a nuestros ojos, en especial cuando las ganancias son inciertas.

En el experimento, 32 personas participaron en un videojuego en el que se les pidió repetidamente que escogieran una de las nueve puertas para entrar. Cada puerta que los participantes escogían para ingresar y explorar los premiaba con un tesoro de distinto valor, que determinaba su remuneración. Pero en algunas versiones del juego, las puertas que se dejaban sin abrir en algún momento desaparecían. Bajo esta condición, los investigadores observaron que los participantes estaban dispuestos a renunciar a una recompensa más grande para mantener viables esas opciones.

En otras palabras, tratar de hacer y aferrarse a demasiadas cosas canibaliza nuestros preciados y limitados recursos que podrían utilizarse en otras cosas -pero nunca tendremos la certeza-.

Aquí es donde entra la renuncia estratégica y, con ella, la comprensión del costo de las oportunidades. En términos simples, esta es la idea de que para poder dedicarnos a una opción, debemos renunciar a otras, dijo Godin. Esto significa escoger entre cuatro horas de The Office en Netflix o trabajar en tu obra maestra o estudiar algo nuevo.

"Es muy costoso", dijo Godin, "porque todas estas horas que podrías pasar leyendo un libro, entrenando al equipo local de basket o trabajando por tu comunidad, decides pasarlas frente a la televisión". En este punto, el costo monetario de Netflix es excedido en mucho por el costo de oportunidad que representa, explicó.

Uno de esos costos es el tiempo, pues tendemos a pensar erróneamente que por obra de magia tendremos más en un futuro incierto, según mostró un estudio de 2006 publicado en Journal of Public Policy & Marketing. No obstante, no olvidemos que "tenemos las mismas 24 horas al día" que Beyoncé. Si gastas una hora aquí y allá, tendrás menos horas para escribir tu libro o ir al gimnasio a hacer ejercicio.

Renunciar hace que nos sea aún más difícil justificarnos debido al costo perdido de invertir nuestro tiempo, energía y recursos en algo. Imagina que has estado en una fila durante treinta minutos y entonces te enteras de que aún tienes que esperar una hora más. Ya invertiste esos treinta minutos, así que renunciar en este momento no te parece productivo. No obstante, eso no es racional. Un artículo publicado en la American Psychological Association culpa a nuestra necesidad de llevar al exceso la regla de "no desperdiciar". Es decir, sentimos que deberíamos darle buen uso a esos treinta minutos.

Sin embargo, negarse a abandonar esas inversiones puede ser costoso. Por cada momento que dupliques en algo que no está funcionando, estás renunciando a otras oportunidades de valor potencial.



Esperar el tren que se demora es una forma de duplicar el tiempo en algo que no está funcionando, con la posible pérdida de oportunidades de valor potencial Fuente: Reuters

"La manera correcta de ver el costo perdido es decir: 'Obtuve un regalo de mi otro yo, el viejo yo'", dijo Godin. "Una vez que te das cuenta de que lo que sea que estás dejando a un lado es un regalo de tu antiguo yo, no tienes que aceptar".

La perseverancia hacia una meta a largo plazo sin beneficio se vuelve una carga cuando te sientes infeliz y haces que otros también se sientan abatidos. Un estudio de la Universidad Northwestern muestra que cuando desechamos metas poco realistas y las cambiamos por objetivos alternos estamos más felices, más saludables físicamente y menos estresados.

"En definitiva se trata de un asunto de ego o autoestima porque creemos que queremos ser exitosos y, ante nuestros ojos, renunciar es una especie de fracaso", dijo Kristin Neff, profesora adjunta de la Universidad de Texas especializada en psicología educativa. Es esta asociación con el fracaso lo que hace que sea emocionalmente doloroso aceptar la renuncia a ciertas cosas, dijo Neff.

Aun así, darse por vencido en el momento adecuado es difícil. ¿Así que, cómo sabes cuándo esforzarte todavía más para alcanzar tu meta y cuándo es momento de renunciar y cambiar el rumbo?

Neff recomendó que pretendas darle un consejo a un buen amigo o a un familiar como si estuviera exactamente en la misma situación.

"Es común que seamos más sabios y más comprensivos con otros que con nosotros mismos", dijo. "Si lo piensas, te ofrece un punto de vista distinto que no has considerado".

También reconoce que hay gente que ha alcanzado las mismas metas que tú. ¿Cuál fue su experiencia? ¿A qué tuvieron que renunciar para alcanzar el éxito? Al final, todo tiene un costo de oportunidad. No importa cuál sea tu meta, tienes que pagar el costo en efectivo, con dolor, a costa de relaciones interpersonales, con esfuerzo o tiempo. Además, estos costos no son siempre obvios.

El punto es que, una vez que te das cuenta de los costos relacionados con tus metas, puedes evaluar si puedes alcanzarlas con los recursos con los que cuentas actualmente, dijo Godin. Además, lo más importante es saber a qué debes renunciar y dejarlo ir para poder llegar hasta donde deseas.

El peor momento para dejar algo es de hecho cuando más te duele. Cuando se trata de empleos, por ejemplo, la mayoría de nosotros no tenemos el valor de renunciar intencionalmente hasta que las circunstancias se vuelven tan nefastas que nos vemos forzados a darnos por vencidos. Si estás al inicio de tu carrera, te será benéfico buscar otro trabajo como una oportunidad para crecer cuando menos necesitas el trabajo, según Godin.

Sin embargo, cuando se trata de renunciar, incluso si es a algo pequeño, puede ser una batalla real. La solución, dice Neff, es sacar a tu ego de la ecuación. Cuando te enfocas en proteger tu ego, pones tu atención en las preguntas incorrectas, como: "¿Soy un fracaso?" o "¿Tengo lo que se requiere?".

En lugar de eso, pregúntate: "¿Qué necesito para ser feliz?" o "¿Qué es lo mejor para mí?".





Fuente:www.lanacion.com.ar

Sunday, July 1, 2018

OPINIÓN | EDITORIAL-Las noticias falsas

The following information is used for educational purposes only.



OPINIÓN | EDITORIAL

Las noticias falsas

El mejor antídoto aplicable contra las fake news será siempre el ejerciciode un periodismo serio, riguroso y de calidad

1 de Julio de 2018

Las tecnologías de la comunicación irrumpieron hace más de veinte años de forma tan arrolladora que dejaron enmudecidas a las instituciones políticas. Todo fue alabanzas por esa revolución aún en marcha, entre cuyos resultados asombrosos arroja el de una conectividad que ha vinculado a la humanidad más que en ninguna otra época de la historia. De un tiempo a esta parte, sin embargo, las noticias principales concernientes a internet refieren a cuestiones a las que los Estados y los individuos prestaron a lo largo de dos décadas mucha menos atención que en el presente.

En el centro del debate planetario se hallan las fake news, que se pueden traducir literalmente como "noticias falsas". Acaso sea preferible, por el carácter de las controversias, tratarlas como noticias manipuladas por quienes disponen de medios suficientes para que así sea en los dominios de la red global.

El gobierno ruso de Vladimir Putin ha sido señalado, más que cualquier otro, de haber abusado de procedimientos repudiables a fin de interferir en procesos electorales como los del referendo que ha llevado a Gran Bretaña a punto de abandonar la Unión Europea, o a Donald Trump a ingresar, contra la mayoría de los pronosticadores, en la Casa Blanca.

Fake news ha habido en todos los tiempos. A raíz de las crecientes demandas por poner coto a su florecimiento incontenible en todos los órdenes, han surgido voces de alerta sobre la prudencia con la cual se debe actuar en el establecimiento de regulaciones so pretexto de defender algunos de los grandes valores de las democracias jaqueadas.

Se hallan en juego, desde luego, tanto la intimidad de las personas y la necesidad de ponerlas a salvo de injurias y calumnias como el anhelo de articular procedimientos que protejan el orden público y el interés social de que las personas estén debidamente informadas. El tema es cómo lograrlo sin que se corra el riesgo de ahogar las calidades del sistema institucional y las libertades y los derechos públicos e individuales a los que se procura salvaguardar.

Un ejemplo es lo que sucede en Francia. El gobierno incuestionablemente democrático del señor Macron ha avanzado en un proyecto de ley con la voluntad de que haya mayor transparencia en las plataformas digitales. Autorizaría así a un juez a interrumpir la difusión de informaciones falsas y proporcionaría medios para silenciar los servicios de televisión de un Estado extranjero en lo que todos entienden constituiría una respuesta al accionar de cadenas rusas fácilmente dependientes del humor autoritario de Putin y útiles a las tácticas solapadas que se le imputan a este en Occidente.

Por buenas que hayan sido sus intenciones, cayeron sobre Macron críticas desde la izquierda y la derecha. "Cuando el poder comienza a definir lo que es la verdad -se le dijo-, la democracia está en peligro". "Si mañana cuestionamos las cifras de desempleo -refutó otro-, ¿será eso considerado fake news? ¿Dónde está el cursor entre la verdad oficial y la libertad de expresión?

Habrá que trabajar con mucho cuidado para que el remedio no sea peor que la enfermedad. Sabemos que es fácil ir contra las páginas desde las que se promueve la violencia, el odio racial y la prostitución, pero también que no todas ofrecen un blanco tan perfecto para la corrección moral y legal a la que aspira una objeción creciente frente al desmadre de las redes sociales.

Los comparendos de Mark Zuckerberg, cabeza visible de Facebook, ante el Congreso de los Estados Unidos y la Comisión Europea, han culminado con una reiteración de disculpas ya hechas en el pasado, y ahora referidas a la utilización específica de datos personales de los usuarios para ponerlos al servicio de agrupamientos políticos y de intereses comerciales.

Google ha debido actuar también, frente a la ola mundial de críticas y ha compartido de tal modo con Facebook la decisión, recibida con bastante aprehensión, de cambiar el rango de algoritmos a fin de rebajar la calificación de informaciones dañinas. ¿Por qué creer en la probidad de ese recurso?

Las respuestas que han dado a esta crisis de confianza y de escándalo en escala planetaria los gigantes informáticos demuestran que han comenzado a aparecer, después de todo, olas en un océano de aguas que estuvieron por largo tiempo increíblemente quietas.

Aunque perfectibles, y seguramente insuficientes, aquellas medidas han sido rectificativas de una manera de operar que se ha prolongado durante años. Por fuerza de nuevas tendencias, se abrirán seguramente otras cuestiones: temas impositivos, de abuso de posición dominante y vulneración de leyes básicas antimonopólicas -sin las cuales no habría mercados libres y competitivos-, y demás, pero entre todos deberemos seguir estimulando, como cuestión central, la capacidad crítica de los ciudadanos sobre lo que leen, ven u oyen.

Sin esa condición, las democracias son más frágiles de lo conveniente, en particular, ante populismos que jamás vacilan en exacerbar fantasías y valerse de mentiras deliberadas, o bien, del ocultamiento de datos que corresponde a la sociedad conocer, según lo prevé la Constitución nacional. Aquí mismo, en nuestro país, la temeridad de los Kirchner no solo falseó las cifras de su gestión, sino que sancionó, además, a economistas que habían probado la magnitud de lo que se adulteraba de las cuentas públicas.

El debate sobre las fake news realza el papel que cumple el periodismo profesional. Es eso un estímulo y un reto a la vez, pues lo coloca en situación de redoblar esfuerzos como probanza de sus valores. El mejor antídoto contra las mentiras deliberadas será siempre un periodismo riguroso y de calidad.







Fuente:www.lanacion.com.ar

OPINIÓN | EDITORIAL-Aleccionadora reacción de Macron

The following information is used for educational purposes only.


OPINIÓN | EDITORIAL

Aleccionadora reacción de Macron

Al dar una lección a un adolescente que le faltó el respeto, el primer mandatario de Francia rescató valores que no deben perderse

1 de Julio de 2018

Aleccionadora ha sido la reacción del presidente de Francia, Emmanuel Macron, ante la actitud desconsiderada y fuera de lugar de un adolescente durante una ceremonia que honraba a excombatientes de la resistencia francesa, en presencia de jóvenes alumnos.

En dicho acto, un estudiante entonó algunas estrofas de la Internacional, el himno comunista. Lo hizo cerca del presidente francés, que saludaba a algunos compañeros de estudios que se encontraban detrás de una barrera de seguridad.

El joven lanzó al presidente galo un: "¿Qué tal, Manu?". Con rapidez, Macron le replicó: "Estás en una ceremonia oficial, compórtate como se debe, ...hoy hay que cantar la Marsellesa y el Canto de los Partisanos y me llamas señor presidente o señor".

"De acuerdo, señor", fue la respuesta del joven. Lo que siguió fue una recomendación del presidente a ese joven en el sentido de que, si quería hacer la revolución, primero debía conseguir un diploma y aprender a sostenerse por sí mismo antes de intentar dar lecciones a los demás.

El primer mandatario de la República Francesa no solo ha dado una lección a un adolescente sino a la dirigencia política en general que, en muchos casos, confunde la cercanía respecto de la población con la chabacanería o la exaltación de una degradación de las buenas costumbres y modales propios de sociedades que deben aspirar a formar a las personas de cara a una convivencia civilizada.

Hay una lamentable actitud en algunos padres, educadores, políticos, funcionarios, periodistas y líderes en general, que evidencian dificultades a la hora de poner límites, desconociendo así los efectos que dicha actitud ejemplificadora tiene para la vida cotidiana de la población.

Las conductas insolentes, patoteriles e incluso violentas, sean estas individuales o colectivas, en la calle o en ámbitos comunes, el mal gusto y las palabras ordinarias dirigidas a agraviar, los escraches y la exaltación de consignas falsas se reiteran cotidianamente. El lenguaje de los adolescentes cruza con mayor frecuencia que la conveniente el límite de la frescura propia de la edad para internarse en lo guarango, lo irrespetuoso, pretendiendo tratar de igual a igual a todo el mundo.

No sorprende, en este alterado contexto, que los jóvenes se dediquen a tomar colegios cuando algo les molesta, creyendo que esa es la vía para expresar su disconformidad.

Escandalosas tomas de colegios contra la reforma educativa o a favor de la despenalización del aborto, por ejemplo, evidencian estas equivocadas y peligrosas percepciones juveniles.

Como más de una vez señalamos desde estas columnas, asistimos a una preocupante abdicación del sano rol de autoridad que deben ejercer los mayores, tanto desde el papel docente como el parental, y que se extiende a funciones dirigenciales en general.

Un ejercicio responsable de la autoridad es clave para que una sociedad pueda organizarse y no debe quedar asociado o restringido conceptualmente a la idea de represión indebida.

Cuando las dirigencias pretenden escapar de supuestos "empaques" anacrónicos en aras de una virtual modernización, caen con mayor frecuencia que la deseada en esa distensión permisiva de las escalas de autoridad.

Ha sido muy claro el mensaje a los jóvenes del presidente de Francia. El respeto a una alta investidura y a las tradiciones de un Estado deben transmitirse a las jóvenes generaciones y defenderse.






Fuente:www.lanacion.com.ar

GRACIAS, MESSI, EL ÚNICO

The following information is used for educational purposes only. https://youtu.be/Vo7htEsYT98?si=CXwieM1_6Rx2Q2yS                           ...